1 de enero de 2018

Previsiones económicas regionales para 2018


En estas fechas toca hacer balance del año anterior y presentar las perspectiva del nuevo. En el gráfico anterior se puede ver las previsiones económicas regionales para el año que nos ha dejado y para el presente 2018 (Hispalink | dic-2017). La economía ha crecido de forma intensa durante el pasado ejercicio, gracias a las buenas condiciones macro que han ayudado bastante (condiciones financieras laxas, precios energéticos controlados, demanda embalsada de bienes duraderos y buen comportamiento del sector exterior), y que al comienzo del ejercicio nadie esperaba un resultado económico como el producido. Los salarios han seguido estancados y el endeudamiento sigue en niveles elevados, sobre todo en el caso de las administraciones públicas, ya que el sector privado ha seguido reduciendo sus niveles de deuda. A pesar de los problemas comentados, el ejercicio económico va a cerrar con un crecimiento del 2,9% en el caso de Andalucía, algo inferior al registrado en el conjunto español que espera cerrar el año en el 3,0%.


Centrándonos en el ejercicio en curso, la media de crecimiento esperado por los servicios de estudios que publican sus previsiones es del 2,6%, pudiendo calificarse de buen dato si tenemos en cuenta los riesgos internos y globales que se presentan en el futuro inmediato. La crisis catalana es el principal elemento de incertidumbre interna que puede ensombrecer las previsiones. En el plano global el escenario es complejo, con una Administración Trump que ha dejado de lado la multilateralidad, y que paradógicamente parece enfrentarse a la globalización que tanto han estimulado históricamente. Si continuamos con el tema geoestratégico: las provocaciones de Corea del Norte,  la nueva figura ascendiente de Irán en Oriente Medio, el complicado contexto electoral que se plantea en el mundo, y el conflicto institucional interno dentro de la Unión Europea generado con Polonia, serían los elementos más notables a los que prestar atención. En el plano económico: la retirada de los estímulos monetarios puestos en marcha a raíz de la crisis, el nivel de precios de las materias primas y de la energía, y la estabilidad económica y financiera en China son los principales riesgos a tener en cuenta para el año en curso. En conclusión, el escenario económico continuará siendo bueno, aunque esperemos que las sorpresas caigan de nuevo del lado positivo igual que en el pasado año, y que no se materialicen los riesgos anotados.

26 de diciembre de 2017

La economía catalana dentro de España (III). Sobre el agravio fiscal


El presente artículo ha tratado de presentar la ventaja fiscal y comercial que supone para Cataluña estar dentro de España. El comercio que realizan las empresas catalana con el resto del país supone una recaudación adicional en impuestos como el IVA, cuyo hecho imponible se produce por la entrega de bienes o la prestación de servicios realizada por dichas empresas en otras comunidades autónomas. Por tanto esos impuestos se generan en unas regiones y se recaudan en otras al tener la consideración fiscal de operaciones interiores. En el caso de las ventas que se realizan a otros países las operaciones están exentas, y no procedería recaudar dicho impuesto. Por tanto, hay un impacto fiscal claramente positivo para Cataluña que no está recogido en el supuesto agravio existente cuando sólo se presenta la balanza fiscal entre la administración central y la autonómica, olvidando el beneficio que la actividad económica privada genera en la región catalana. Además de la recaudación adicional y de actividad económica que supone para Cataluña la balanza comercial positiva de bienes, hay otros factores que amplifican los ingresos fiscales de la comunidad en la medida en que la prestación de servicios de mercado es muy probable que presente el mismo balance positivo, con el particularidad que estos tienen un tipo aplicable del 21% en el caso del IVA, y además son actividades intensivas en mano de obra. Al no existir datos territorializados sobre el tema como en el caso del comercio de bienes, se puede intentar calcular indirectamente a través del peso de los servicios de cada comunidad autónoma dentro del conjunto nacional. Otro factor que incrementa la actividad económica es el efecto sede de Barcelona, que al igual que Madrid supone que la mayoría de multinacionales accedan al mercado nacional a través de sus sedes fiscales y sociales en ambas regiones. Otro factor que genera actividad económica pero no se puede contabilizar es la economía sumergida que aunque no genera recaudación sí produce rentas.

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La economía catalana dentro de España (III). Sobre el agravio fiscal

30 de noviembre de 2017

La economía catalana dentro de España (II). Comercio exterior


Cataluña sigue marcando la coyuntura informativa del país, aunque por suerte el conflicto institucional parece haber derivado hacia el ámbito político. Las elecciones previstas para el 21 de diciembre puede aclarar algo la situación, aunque por desgracia todavía hay amplios sectores de la sociedad catalana que han llegado demasiado lejos en sus aspiraciones, y probablemente no estén dispuestos a renunciar a sus objetivos. Esto sigue siendo una fuente de incertidumbre que no aclara el futuro, y retrasa claramente las decisiones de inversión, de consumo y en consecuencia de creación de empleo. La argumentación sobre el supuesto "expolio" que sufre Cataluña por parte del estado se ha construido básicamente sobre la diferencia del gasto público que realiza la administración central en la región, frente a los impuestos que recauda de ella y que hace que la balanza fiscal sea negativa. Al ser una polémica difícil de entender por los ciudadanos, el método que utiliza el bloque partidario de la independencia lo que hace es maximizar el resultado negativo que buscan, de manera que solo computan los gastos que se producen en la comunidad autónoma sin tener en cuenta los gastos generales del conjunto de estado, que curiosamente son olvidados como si esos gastos no existieran en el caso de tener un estado propio. Estos argumentos han sido contestados profundamente por parte de figuras importantes de la política no independentistas, aunque centrados únicamente en cuestionar el sistema utilizado para calcular los gastos de la balanza fiscal. Ahora bien, apenas hay referencias al origen de los recursos económicos que utilizan en sus balanzas los partidarios de la independencia, y que proviene de la recaudación de impuestos que se imputa a la comunidad catalana y que se generan en el resto del territorio nacional. Es probable que por ignorancia o por motivos inconfesables no se ha tenido en cuenta el funcionamiento de impuestos como el IVA, que se generan y se recaudan en distintos territorios. Así mientras que la venta de bienes que se realiza a Francia están exentas y por tanto las empresas catalanas no recaudan ese impuesto, en el caso del territorio nacional, el IVA que se genera por el consumo en otras regiones si lo recaudan las empresas catalanas. Por tanto, esos recursos que en el caso de una frontera fiscal deberían imputarse al territorio donde se genera el consumo y no donde se recauda -como si sucede en el caso de las exportaciones que se realizan a Francia-, termina incrementando la recaudación en Cataluña. En la entrada anterior se presentó las principales cifras del comercio interregional entre Cataluña y el resto del territorio nacional, y en este artículo se va a hacer los mismo con su comercio exterior. De la comparación de ambas estadísticas se puede extraer algunas implicaciones sobre el balance económico global público-privado de la comunidad catalana. En gran medida no coincide con el supuesto perjuicio que representa para los intereses catalanes la no independencia, como cierto sector de la sociedad quiere hacer creer, y que en gran medida coincide con aquellos ciudadanos que no dependen del mercado español para mantener sus empresas o sus empleos.

31 de octubre de 2017

La economía catalana dentro de España (I). Comercio inter-regional


La cuestión catalana está imponiendo la actualidad durante los últimos días, y por tanto es necesario aportar análisis objetivos que ayuden a equilibrar la situación y a reponer el sentido común. Desde hace varios años hemos convivido con el activismo político de economistas que han mezclado sus preferencias ideológicas y el debate económico para presentar una realidad que incorpora bastante sesgo y parcialidad, aunque seguramente lo han hecho con sus mejores intenciones. Esto ha ayudado mucho a generar un clima de agravio, que en muchos aspectos está bastante alejado de la sociedad moderna actual, y demasiado cerca de un ideario difícil de encajar en un entorno global en el que las economías están intensamente conectadas, y los derechos de los ciudadanos están por encima de los históricos. Como se está viendo, han sido los principales actores económicos internacionales y regionales los que últimamente han impuesto una dinámica bastante diferente de las expectativas que mantenían gran parte de sus gestores políticos regionales. Y es que como en otras ocasiones, la política ha conseguido activar un problema que no existía, y que por el nivel de tensión que está alcanzando puede degenerar en complicaciones indeseables para una economía recién salida de la crisis, y que ha dejado muchos ciudadanos en situación crítica. Desde una óptica económica, el momento elegido para agravar el problema territorial puede ser desastroso, y por tanto cabe preguntarse si la oportunidad escogida para dinamitar la convivencia responde a la ineptitud de los gestores políticos, o a una estrategia planificada que responde a la previsible pérdida de importancia y poder de algunos movimientos políticos surgidos con la crisis, y que la recuperación económica reciente puede comenzar a desactivar, a lo que hay que añadir el efecto distracción para ocultar los problemas judiciales relacionados con las corrupción que están teniendo algunos partidos políticos.  

30 de septiembre de 2017

Situación del consumo privado en Andalucía (2º trimestre)


El consumo de hogares ha sido un buen indicador del impacto que la crisis financiera ha tenido sobre la economía y la sociedad andaluza. Como se puede observar en el gráfico 1.1. mientras el PIB ha conseguido remontar hasta niveles próximos a la punta del ciclo, el consumo continúa más rezagado poniendo de manifiesto el desequilibrio en la distribución del crecimiento económico. En el segundo trimestre la economía ha crecido al +3,1% interanual (+0,9% t/t) aumentando el consumo final de hogares el +2,2% (+1,1% t/t), lo que supone un buen ritmo de continuar la tendencia. La mejora se ha sostenido en gran medida en el aumento del +3,3% en la remuneración de asalariados y el incremento del +4,2% anual en el número de puestos de trabajo totales estimados en la Contabilidad Regional Trimestral de Andalucía (CRTA) del segundo trimestre, lo que ha ayudado a crecer el volumen global de las rentas de las familias andaluzas.