17 de agosto de 2019

Situación del sector público de Andalucía (I)


Para analizar la situación actual de las finanzas públicas andaluzas, hay que empezar conociendo el escenario financiero al que ha tenido que enfrentarse la economía regional. Como se puede observar en el gráfico anterior, el fuerte crecimiento económico junto con la entrada en el euro supuso un fuerte estímulo para la actividad económica que se manifestó también en la cantidad de recursos disponibles para el conjunto de administraciones públicas, y también para la andaluza. Se pasó de unos recursos de 13.660 millones de euros en el año 2000 a 28.737 millones de euros en el 2008. Una parte importante de esos ingresos eran extraordinarios y por tanto desaparecieron cuando la crisis inmobiliaria y financiera llegó en 2008. A partir de entonces el gasto público logró mantenerse por encima de los 30.000 millones hasta 2012, pero la falta de financiación terminó colocando el gasto en niveles de 2006 tras un fuerte incremento de la deuda pública regional.


El ejercicio anterior cerró con unos recursos no financieros de 26.914 millones de euros (16,7% del PIB) lo que supuso un incremento del +5,0%. Por su parte los empleos no financieros cerraron en 27.576 millones de euros (17,1% del PIB), aumentando en un 4,9% los recursos utilizados para gasto público. Las necesidades de financiación fueron de 662 millones de euros (-0,4% del PIB), similar al registrado en el ejercicio 2017, y en línea con la senda de consolidación del gasto público requerido al conjunto de las administraciones pública del país. A destacar el leve descenso (-1,1%) en el tramo autonómico del Impuesto sobre la Renta hasta los 4.972 millones de euros (3,1% del PIB), registrando el resto de partidas un aumento respecto al ejercicio anterior.


Los recursos disponibles para el conjunto de las AAPP se incrementaron en 2018 un +6,2% respecto al ejercicio anterior, registrando la administración regional un incremento del +5,2%, y en el caso de Andalucía un +5,0%.  Si analizamos el comportamiento de los recursos públicos disponibles durante un plazo más amplio de tiempo (2008-2018) vemos que se ha producido un descenso de los recursos disponibles en el caso de Andalucía del -6,3% que contrasta con el aumento del +11,4% del conjunto de las administraciones regionales. A destacar el fuerte incremento de recursos disponibles en el caso de Cataluña (+25,5%), Comunidad de Madrid (+35,6%) y Comunidad Valenciana (+17,5%), y el descenso en el caso ya comentado de Andalucía (-6,3%), Asturias (-4,4%), Castilla-La Mancha (-6,4%), Castilla y León (-5,0%), Extremadura (-2,9%) y Galicia (-6,7%). 

En conclusión, la mejora de la situación económica tras la recuperación de 2014 ha logrado consolidar los recursos disponibles de la administración regional, reduciendo por tanto sus necesidades de financiación. En el caso andaluz, se incrementan casi todas las partidas de ingresos y de gastos, logrando casi equilibrar los recursos y empleos no financieros, de manera que nos encontramos en niveles previos a la crisis, pero con ingresos estables y recurrentes. Un análisis temporal más amplio confirma la idea de que la recuperación económica ha tenido un impacto más potente en la situación fiscal de las regiones más ricas y dinámicas, en detrimento de aquellas con menor renta y riqueza, lo que viene a consolidar los desequilibrios internos existentes entre los distintos territorios del país.