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2 de octubre de 2016

Situación socioeconómica de Andalucía. 2º trimestre


La evolución socio-económica de Andalucía sigue marcada por la marcha de su mercado laboral. Esto ha afectado a otras variables como la población, que como se puede ver en el gráfico 1 dejó de crecer a partir de 2013 coincidiendo con la fase más cruda de la crisis. La dimensión social de los problemas económicos es difícil medirla y valorarla, pero sin duda los indicadores específicos son de gran ayuda para explicar e incluso corregir los efectos provocados por la reciente crisis. Como se observa en el gráfico anterior, la población estuvo aumentando de forma importante durante el período de crecimiento económico que se produjo desde finales de los noventa y principios de la década pasada, principalmente por la llegada de inmigrantes y sus familias para incorporarse al mercado laboral. Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) desde 2013 la población andaluza ha crecido en 6.500 personas aproximadamente, lo que contrasta con el crecimiento producido en el período previo a la crisis que lo hizo en 785.000 personas, o el producido entre 2009 y 2012 que lo hizo en 181.500 personas. La población andaluza no sólo ha presentado dinámicas propias de la crisis, sino que ha tenido un comportamiento propio del modelo demográfico que presenta los países desarrollados. Así desde 2002 la población menor de 24 años se ha reducido en 144.000 personas, mientras que los mayores de 55 años ha crecido en 609.000 personas. Este fenómeno de inversión de la pirámide poblacional va a continuar, y por lo tanto es un elemento importante que refleja la mejora en las condiciones de vida de los andaluces, pero también un riesgo que probablemente hay que analizar para ver las implicaciones económicas que puede tener en un futuro no tan lejano.


La población activa es una variable esencial para entender el comportamiento laboral en la región andaluza. Como se ve en el gráfico 2 está descendiendo desde el segundo trimestre del 2015 hasta situarse por debajo de los cuatro millones de personas. En concreto en el último trimestre se ha reducido en 9.700 personas, lo que ha supuesto un descenso trimestral del -0,2% e interanual del -1,8%, situando la tasa de actividad regional en el 58,0% de la población. Por su parte, la tasa de actividad nacional se situó en el segundo trimestre en el 59,4%, después de aumentar en 54.700 personas la población activa, lo que ha supuesto un incremento del 0,2% trimestral y un descenso interanual del -0,6%. Por tanto, la población activa sigue su pauta descendente, lo que posibilita que la tasa de desempleo disminuya a un mayor ritmo que en el caso de un comportamiento neutro. En concreto, la población activa regional en el segundo trimestre ha disminuido en 14.800 personas entre 35 y 54 años, mientras ha crecido en 9.800 en el tramo de 55 años o más.


La población ocupada en Andalucía ha seguido creciendo hasta los 2.832.700 personas en el segundo trimestre del año, registrándose un incremento trimestral de 18.400 ocupados más, lo que ha supuesto un aumento interanual del +0,9% y trimestral del +0,7%. Los datos han sido peores que los registrados a nivel nacional, los cuáles han crecido el +2,4% interanual y del +1,5% trimestral, aunque también hay que tener en cuenta que durante el trimestre anterior el comportamiento fue el contrario.  La tasa de empleo regional por su parte creció hasta el 41,1%, mientras que la nacional se situó en el 47,5%, creciendo en todos los grupos de edades salvo en el de 55 y más años, que descendió una décima para situarse en el 17,9%. Continúa el modelo de comportamiento laboral histórico en el que se crea empleo con más intensidad en épocas de crecimiento, pero también se destruye con mayor fuerza en las recesiones.


El número de personas desempleadas siguen descendiendo en la región hasta situarse en 1.161.100 personas según la EPA del segundo trimestre del año en curso. Esto ha supuesto un descenso absoluto de 99.400 personas (-7,9%) respecto al mismo período del año anterior, y una reducción trimestral de 28.100 personas (-2,4%). A nivel nacional los datos han sido mejores que los regionales, registrándose un descenso del -11,2% en términos interanuales y del -4,5% trimestral. Se han registrado descensos en todos los grupos de edades, y por tanto es destacable el ritmo de reducción del número de parados, aunque también hay que tener en cuenta que la población activa se ha reducido en 75.100 personas respecto al mismo trimestre del año anterior, lo que suaviza de forma importante los resultados netos reales de creación de empleo.



Una manera de aproximarse a la calidad del empleo creado en la región es viendo el binomio de contratos indefinidos y temporales, el tipo de jornada completa o a tiempo parcial, y el empleo público y privado generado, en una región que como ya sabemos tiene un peso muy relevante del sector público. Así, comenzando por el número de asalariados con contratos indefinidos, éstos crecieron en 10.500 personas (+0,7% a/a) en el segundo trimestre respecto al mismo período del año anterior, mientras que los temporales lo hicieron en 8.800 personas (+1,1% a/a), quedando la tasa de temporalidad andaluza en el 35,6%, mientras que la nacional se situó en el 25,7%. Por el lado del tipo de jornada, las completas crecieron en 73.800 (+3,2% a/a) mientras que las a tiempo parcial se redujeron en 49.600 personas (-9,5% a/a) con este tipo de jornada, dejando la tasa de contratos a tiempo parcial en el 16,7%, similar al 15,3% registrado en el conjunto del país. Respecto al empleo público, éste disminuyó en 24,600 ocupados (-4,4% a/a), mientras que el sector privado incrementó la cantidad de personas contratadas en 43.900 (+2,5% a/a), lo que ha situado el porcentaje de empleo público en el 23,2% del total, 3,5 puntos por encima de la media nacional.



En cuanto a la afiliación a la Seguridad Social, los datos han arrojado un crecimiento interanual de la afiliación media de 64.517 personas en el régimen general (+3,6%) y de 7.478 afiliados más en el régimen de autónomos (+1,6%). Como se puede observar, los datos de afiliación confirman la mejora del empleo en la comunidad andaluza. Si comparamos los datos del Régimen General de la Seguridad Social por comunidades autónomas tenemos que a nivel nacional el crecimiento ha sido del +3,8% respecto al mismo mes del año anterior. Por su parte entre las regiones de mayor tamaño económico, Cataluña ha incrementado un +4,2% interanual su afiliación, en la Comunidad de Madrid un +3,4% y en la Comunidad Valenciana un +4,5%. Los datos agregados a nivel nacional por tipo de contratos arroja un crecimiento del +2,8% (172.917 personas) en el saldo de afiliación media a la Seguridad Social de los contratos indefinidos a tiempo completo, mientras que el indefinido a tiempo parcial crece un +4,4% interanual (60.528 personas).  Por el lado de los contratos eventuales, el a tiempo completo ha crecido un +9,0% (210.779 personas), mientras que el a tiempo parcial lo hace un +3,0% (43.356 personas). 



El coste laboral por trabajador en Andalucía se han reducido el -1,4% durante el primer trimestre del año en curso, después de haber registrado crecimientos positivos durante el año anterior, cerrándolo con un incremento del +1,4%. Por su parte, en España la reducción durante el mismo periodo fue del -0,2%, después de un cierre del +1,2% en 2015. El coste laboral medio por trabajador en Andalucía ha bajado al 89,1% de la media nacional, siendo en la industria del 91,6%, la construcción del 92,8% y los servicios del 89,3%. Si vemos el comportamiento regional por sectores económicos, en la industria se produjo un descenso del -0,3% en los costes laborales por trabajador (+0,5% nacional), un -5,6% en la construcción (-2,2% nacional) y un -1,3% en los servicios (-0,2%). En general, los datos indican que los costes laborales y en concreto los costes salariales han tenido una reducción mayor en Andalucía que en el resto del territorio nacional durante el trimestre.



El consumo de los hogares en Andalucía creció en el segundo trimestre del año el +2,4% en tasa anual y el +0,4% trimestral. Como se puede observar en el gráfico 8 el ritmo de crecimiento del consumo privado se ha ido reduciendo conforme avanzaba el ejercicio en curso, al igual que lo ha hecho el PIB. Las previsiones para el segundo semestre y para el próximo año es que la intensidad observada en el crecimiento de la economía regional sea menor que el que hemos visto durante 2015. Aun así el consumo ha logrado situarse a lo largo de este ejercicio al mismo nivel que el existente en 2005 y 2011, lo que supone un incremento de casi siete puntos respecto a la fase más crítica de la crisis en 2013. Por tanto, el consumo de hogares sigue creciendo, al igual que lo hace el PIB, que en el segundo trimestre ha registrado un incremento interanual de +2,8% y trimestral de +0,5%.



Respecto a la evolución de los precios de consumo en Andalucía, el último dato disponible refleja un descenso del -0,1% en agosto, mientras el nivel de precios sin alimentos no elaborados ni productos energéticos ha crecido un +0,9% interanual. Continúa por tanto la estabilidad de precios, aunque la noticias más recientes indican que los productores parecen querer dejar atrás la fase de petróleo barato, y esto puede suponer un cambio en el comportamiento de los precios de consumo regional, una vez desaparecidas las principales causas que presionaban a la baja el nivel general de precios. Obviamente, un incremento futuro de estos tendrá efectos negativos en muchos aspectos y por supuesto también en el consumo, y máxime si los ingresos de las familias no crecen al mismo ritmo, algo que se plantea difícil en la actual dinámica laboral.


La vivienda tiene un elevado impacto en el nivel de vida de los ciudadanos de un territorio por dos motivos básicamente; el primero es positivo en tanto que un mayor ritmo de creación de hogares incrementa el consumo de bienes no duraderos y la recaudación impositiva, pero hay que tener en cuenta que la compra de una vivienda dependerá de sus precios, de la financiación disponible y de los ingresos disponibles de las familias. Por tanto, una subida de precios de los inmuebles supone en principio una menor capacidad de las personas para poder crear o cambiar de hogar. Por el contrario, el segundo motivo de importancia es que un incremento del valor de las viviendas es una buena noticia para los propietarios que ven como su riqueza inmobiliaria relativa aumenta respecto a otros activos o sistemas de ahorro, aunque también se encarece a la misma vez la posibilidad de cambiar de vivienda en el futuro. Pues bien, en el primer trimestre del 2016 el Índice de Precios de Vivienda se ha incrementado un +5,5%, lo que no significa que se esté produciendo un nuevo escenario de crecimiento rápido y continuado en el valor de los inmuebles, sobre todo porque existe todavía un stock de viviendas sin vender.



En el gráfico 11 se presenta la evolución de las prestaciones por desempleo en la comunidad andaluza y como se puede observar continúa la tendencia descendente, aunque el número de beneficiarios se haya incrementado en julio debido a la estacionalidad. En concreto, el número de beneficiarios de prestaciones por desempleo se ha reducido un -7,0% en ese mes respecto al mismo mes del ejercicio anterior, lo que supone un descenso absoluto de 43,710 personas menos recibiendo algún tipo de ingresos de este tipo en la región. Las prestaciones contributivas han descendido un -2,1% (3.365 beneficiarios), el subsidio de desempleo un -9,1% (25,582) y el subsidio eventual agrario un -4,1% (4,404). Hay que matizar que el descenso de prestaciones por desempleo viene motivada por dos motivos, el primero por la contratación de trabajadores desempleados, pero en segundo lugar por la pérdida del derecho a percibir dichas prestaciones. En el caso de las altas de beneficiarios, estas se han reducido un -7,1% en julio respecto al mismo mes del año pasado, lo que ha supuesto un descenso de 11,583 en el número de personas que comienzan a recibir una prestaciones por desempleo. Hay que señalar que aun así el número de altas siguen estando en un nivel elevado.



Desde el punto de vista financiero, el volumen total de endeudamiento en Andalucía sigue reduciéndose de forma intensa. Aunque se observa a nivel nacional un incremento del crédito nuevo, la amortización de la deuda pendiente sigue siendo mayor que la financiación concedida, por lo que en el segundo trimestre del año el crédito bancario se redujo un -3,5% respecto al mismo trimestre del año anterior. Por su parte, el ahorro regional en entidades de depósito se mantiene estable, incluso aumenta un +3,1% en el segundo trimestre, lo que implica que la brecha crédito-depósitos sigue reduciéndose en la Comunidad en línea con el comportamiento observado a nivel nacional. Un incremento de los depósitos bancarios tiene lecturas diferentes o incluso contradictorias. Por un lado, una subida en los saldos depositados por los clientes podría implicar una mejora en la capacidad de ahorro de los ciudadanos andaluces, aunque por otro lado también podría indicar que ante un deterioro de las expectativas futuras el ciudadano decida ahorrar y no consumir. De todas formas hay que tener en cuenta el excepcional entorno monetario en el que estamos inmersos y que obliga o tomar decisiones financieras al margen de las razones anteriormente citadas.




La percepción que tienen los ciudadanos de la economía tiene un efecto importante en el consumo y en el sesgo optimista o pesimista de las personas, lo que influye también en la bienestar de estas. En el gráfico 13 se representan los tres índices que publica el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), y en el que como se puede ver el Índice de Confianza Económica (ICE) se ha deteriorado significativamente desde finales de 2015. El ICE valora a partir de encuestas la situación económica general de España y la expectativas que tienen para el año siguiente. El clima político tiene gran influencia en la apreciación que tienen los ciudadanos, y la actualidad impone un escenario altamente complejo e incluso extremo al que el país no está acostumbrado.

En conclusión, las estadísticas socio-económicas regionales indican una mejora relativa de la situación social conforme se va incrementando el nivel de empleo en Andalucía. Probablemente esa mejora no se termina de intuir adecuadamente por la percepción que los ciudadanos tienen en un entorno político complicado y muy deteriorado. El principal causante de los problemas sociales de riesgo de pobreza y exclusión social en Andalucía son debidos al problema crónico del desempleo, y esto no es algo nuevo provocado por la crisis económica, sino que esta lo que ha hecho ha sido intensificarla. Es evidente que en muchos aspectos se está lejos de los niveles alcanzados en la punta del ciclo económico de la década pasada, pero sobre todo está aún bastante alejado de los estándares europeos medios en cuanto a desempleo, renta y producción. Sólo queda pues insistir en que la mejora socio-económica en Andalucía vendrá en gran medida en una evolución de su modelo productivo y en la mejora en su mercado laboral, pero ambas cuestiones tienen hoy en día más obstáculos que incentivos.

30 de enero de 2016

Encuesta de Población Activa de Andalucía. 4º trimestre


Los datos de la Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre presentan un descenso de 197.400 parados menos durante 2015 y 83.600 parados menos que el trimestre anterior. Ha descendido en todos los sectores económicos, salvo en industria que crece un 3,5%, mientras que el sector servicios registra una reducción de 38.900 personas paradas menos (-10,2%), y el de primer empleo o con más de 1 año en paro ha descendido en 123.000 personas (-16,2%). Esto implica que la cifra de parado según la EPA se ha reducido en Andalucía un -14,1% interanual y un -6,5% intertrimestral, lo que muestra que la intensidad en la creación de empleo se está viendo reflejada en el descenso del número de personas que están en situación de desempleo.

15 de noviembre de 2015

Encuesta de Población Activa de Andalucía. 3º trimestre



Los datos de la Encuesta de Población Activa del tercer trimestre presenta un descenso interanual del -9,7% en el número de parados en la región andaluza, mientras que creció un +1,7% respecto al trimestre anterior. Esto supone 137.200 personas menos en situación de desempleo respecto al mismo trimestre del año pasado, y un aumento de 21.400 personas desempleadas respecto al trimestre anterior. A nivel nacional, la reducción ha sido de 576.900 personas (-10,6%)  en términos interanuales, y un descenso de 298.200 personas (-5,8%) respecto al trimestre anterior, lo que pone de manifiesto un peor comportamiento del mercado laboral andaluz respecto al conjunto del estado.

20 de agosto de 2015

Comportamiento laboral por CCAA de la educación superior según la EPA 2ºT

Gráfico 1. Activos y parados por nivel de formación alcanzado

Los factores productivos disponibles en una región son importantes para su estructura económica. Las personas que están activas representan la fuerza laboral que está disponible para producir bienes y servicios de consumo interno o exportación, y por tanto, la calidad y la preparación de este factor productivo es esencial. En el gráfico de arriba se presenta un fenómeno que puede parecer paradójico, y es que según los datos de la EPA,  cuanto mayor población activa con estudios superiores hay en una región, mayor es el nivel de desempleo en dicho segmento de formación. 

13 de junio de 2015

Sobre la medición del paro en España y Andalucía.



La preocupación por el nivel de paro en Andalucía ha sido un tema de análisis recurrente en la literatura académica y no académica, debido a lo que podríamos catalogar como singularidad laboral dentro de nuestro entorno. En un artículo en la Revista del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Nº 46 "Factores explicativos del diferencial del desempleo andaluz",  se intentaba determinar en 2003 cuáles podían ser los elementos que hacen que el paro en Andalucía sea permanentemente mayor que en el resto del territorio nacional y europeo. En la introducción ya se exponía el problema de la mayor tasa de paro en Europa que en EEUU, y en concreto el caso español, que suponía ser el país con mayor ratio de desempleo durante las dos últimos décadas. Incluso el propio artículo se pregunta cómo ha podido mantenerse  la paz social en Andalucía con una tasa de paro que ha llegado a superar el 30 por ciento. Un aspecto controvertido para sus autores era la medición del número real de paradosl, y para ello comparó las dos estadísticas disponibles: la EPA y el Paro Registrado. 


1 de mayo de 2015

Temporalidad laboral según la EPA


El tema de la temporalidad en los contratos de trabajo está siendo ampliamente citado en análisis y opiniones sobre la poca calidad en la creación de empleo en la actual fase de recuperación económica. Es llamativo la intensidad del debate en tanto que la dualidad del mercado laboral español no es una cuestión nueva ni desconocida para aquellos que lo han seguido en los últimos veinte años. De hecho se ha convertido en una de las propuestas estrella de algunas formaciones políticas ante el escenario electoral en el que estamos inmerso. En el gráfico anterior podemos observar el comportamiento que han tenido los contratos indefinidos durante la fase expansiva, y la posterior durante la crisis. Sabemos que la crisis económica se ha manifestado básicamente en la fuerte destrucción del empleo, y en concreto de los temporales. En dicho gráfico podemos ver este fenómeno, en tanto que el comienzo de la crisis supuso un incremento de la proporción de contratos indefinidos sobre el total de 15 puntos hasta 2013, y como a partir de la recuperación del empleo este porcentaje ha descendido hasta el nivel del 65%. Un aspecto curioso a destacar es que la enorme preocupación que muestra una gran parte de la opinión pública, y de los creadores de ésta, por el tema de la temporalidad laboral, parece mostrar una gran miopía, en tanto que en el pasado reciente las cifras eran bastante más desfavorables para el empleo estable y de calidad, y en la hemeroteca no transcendía tanto la excepcional preocupación ni la extraordinaria necesidad de solucionar dicho problema. En parte esto era así porque se estaba creando empleo con intensidad, y por tanto la temporalidad no era un elemento útil en el ámbito mediático, quedando sólo como tema recurrente en el ámbito académico y de estudios nacionales e internacionales (OCDE, FMI, ect).  


28 de abril de 2015

Encuesta de Población Activa de Andalucía. 1º trimestre


Según la Encuesta de Población Activa, la tasa de paro del primer trimestre se ha situado en el 33,6% (34,2%-4T2014) de la población activa, mientras que a nivel nacional se ha situado en el 23,8% (23,7%-4t2014), lo que supone un mejor comportamiento relativo de la comunidad andaluza respecto a la media. Andalucía ha aportado un 9% en la reducción de parados, alejado del 16% de Cataluña, 19% de la Comunidad Valenciana y del 15% de la Comunidad de Madrid. Por tanto, aunque son buenos datos, en el contexto nacional presenta un resultado mediocre respecto al resto de comunidades importantes del país.

20 de marzo de 2015

Informe ESPAÑA 2018


El desempleo es el gran problema que tiene la sociedad española por delante para mantener y en la medida de lo posible mejorar el estado de bienestar, y que actualmente está en el debate político debido a la coyuntura electoral. La mayoría de las propuestas se mantienen en el limbo de las intenciones, en un intento de no hipotecar las estrategias post-electorales ante un escenario marcado por los pactos. Además, las posiciones maximalistas en las que se concentraron los esfuerzos del marketing electoral para conquistar electores, tendrán que ser ampliamente matizados y reconstruidos para adaptarlos a la realidad de la gestión pública posible.

2 de febrero de 2015

Encuesta de Población Activa de Andalucía. Diciembre 2014


Los datos de la Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre han registrado la mejora en el mercado laboral nacional y andaluz. En concreto, el número de ocupados ha crecido un +4,5% en nuestra comunidad, siendo el registro nacional del +2,6%. Por su parte, la tasa de actividad interanual ha crecido un +0,9% en Andalucía, mientras que ha descendido un -0,2% a nivel nacional . Finalmente la tasa de paro regional se ha situado en el 34,2% durante el cuarto trimestre del ejercicio pasado (-5,6%), mientras que a nivel estatal la tasa se ha situado en el 23,7% (-7,9%). 

17 de noviembre de 2014

Coyuntura laboral en Andalucía. 3º trimestre


Los datos de empleo del tercer trimestre han sido positivos, así el número de ocupados ha subido un 2,1% interanual según la Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre. La tasa de actividad regional ha tenido un pequeño incremento que la sitúa en el 58,7% de la población activa, mientras que la tasa de paro ha descendido hasta el 35,2%, si tenemos en cuenta el mismo dato del año pasado. Así la primera ha crecido en 0,2 puntos en un año, mientras que el desempleo ha descendido en casi un punto. Se utilizan las comparativas interanuales para hacer menos volátil el análisis, y para comparar períodos donde el comportamiento de las variables son parecidas.

9 de agosto de 2014

Encuesta de Población Activa de Andalucía. 2º trimestre


Los datos de la Encuesta de Población Activa regional del segundo trimestre confirma el cambio de tendencia en el mercado laboral. Si tomamos como referencia el trimestre anterior, el número de parados ha descendido un 0,2%, mientras que el número de ocupados ha aumentado un 0,7%. Por su parte los activos crecieron un 0,4%, lo que sitúa la tasa de actividad en el 58,7% de la población, un buen indicador que pone de manifiesto el freno en la pérdida de población en edad de trabajar.



Respecto a la Encuesta de Población Activa nacional, la tasa de paro se ha reducido hasta el 24,5% según datos del IEA, situándose la tasa de actividad en el 59,6%. El mejor comportamiento del empleo en el resto del territorio español ha provocado que se amplíe el diferencial de la tasa de paro hasta los 10,3 puntos, lo que supone 1,3 puntos más respecto al obtenido en el trimestre anterior. 


Los datos aportados por la EPA del segundo trimestre del año han sido mejor de lo esperado al menos en el conjunto de España, y en realidad viene a confirmar los buenos resultados que ya estaban ofreciendo otros indicadores como la afiliación a la Seguridad Social. Hay que matizar que las cifras brutas excepcionales de empleo que se han obtenido tienen un alto componente estacional, y por tanto es conveniente un análisis más profundo para poder sacar conclusiones más avanzadas (1) . En todo caso, la intensidad actual en la creación de empleo en términos desestacionalizados proyecta una década por delante para conseguir los niveles alcanzados antes de la crisis. Probablemente sea difícil volver a conseguir la punta del ciclo, aunque lo más preocupante es que se mantenga o incluso empeore la crónica dualidad del mercado laboral español, en el que siguen ganando terreno los contratos temporales y/o a tiempo parcial, algo que dificulta mucho el consumo, sobre todo en bienes duraderos.   

4 de agosto de 2014

Afiliación de trabajadores a la Seguridad Social. Junio 2014


Los datos de afiliación a la Seguridad Social han marcado datos positivos en los últimos meses. En términos absolutos, en junio se han registrado 209.099 personas más inscritas respecto al mismo mes del año anterior en todo el territorio nacionales (1,3%), mientras que en Andalucía el dato ha sido de 32.360 personas (1,2%). Esto deja la cifra total de trabajadores afiliados por encima de los dieciséis millones y medio en España, mientras que en la región andaluza la cifra se sitúa en 2.651.886 trabajadores.


La creación de empleo se consolida aunque no con el ritmo y la calidad que serían deseables. Las tasas interanuales están en positivo desde finales de 2013. Si vemos el comportamiento de la afiliación a la Seguridad Social a nivel nacional por sectores, el agrario crece un 0,1% respecto al mismo mes del año anterior. El mismo dato presenta el sector industrial, mientras que los servicios marcan un incremento de la afiliación del 1,9%. El empleo en la construcción por su parte desciende un -1,6%, lejos del -12,6% que registró en junio del año pasado.


En el gráfico anterior podemos observar la evolución de la afiliación a la Seguridad Social por tramos de edad. Quizás lo más llamativo y preocupante está en los tramos de edad más jóvenes. Si vemos el que cubre desde los 16 hasta los 19 años, se puede ver que prácticamente ha desaparecido del gráfico; si en 2000 el número de afiliados con esa edad era de 345.900, en 2008 había 232.700 y en junio del presente ejercicio la cifra ha descendido hasta las 86.600 personas en alta en la Seguridad Social. En el siguiente tramo de 20 a 24 años, el descenso también ha sido significativo; así en 2000 los afiliados ascendían a 1.481.600 bajando hasta los 741.800 en el mes de referencia citado.  Las razones de este comportamiento pueden ser diversas, y no parece que la crisis económica actual sea la única causa que ha castigado duramente el empleo juvenil, y que ha expulsado gran parte de la mano de obra en esa edad hacia la formación, o simplemente hacia el subempleo o el paro. Puede haber también un cambio demográfico e incluso cultural que se sume a la actual coyuntura laboral, que ha reducido en casi un millón de afiliados desde comienzo de la década pasada en esos tramos de edad. Y es que si en 2000 el 12,6% de afiliados tenía entre 16 y 24 años, el ratio descendió a 7,8% en 2008, siendo en la actualidad del 5,0% del total de afiliados. En definitiva, la burbuja inmobiliaria no es el único y principal motivo del descenso, ya que antes de ésta el nivel de actividad en esa franja de edad era superior a la existente en la punta del ciclo, en concreto en más de 392.300 jóvenes.

5 de mayo de 2014

Encuesta de Población Activa de Andalucía. 1ª trimestre


La Encuesta de Población Activa de Andalucía del primer trimestre del año ha mostrado algunos datos positivos, aunque ha servido también para un intenso cruce de opiniones al respecto. En primer lugar hay que puntualizar que los datos del período 2002-2013 se han revisado teniendo en cuenta la base de población que arroja el censo de 2011, por lo que se ha producido un cambio importante que hay que tener en cuenta en un análisis más detallado. Esto ha provocado también que la interpretación de los datos tengan ciertos elementos contradictorios. Desde una perspectiva general los datos que aporta la EPA vienen a consolidar el cambio de ciclo, reduciéndose la tasa de paro regional hasta el 34,9% desde el 36,2% del trimestre anterior. El primer trimestre del año ha traído un descenso de 59.100 (-4,0%) en el número de parados regional, y un incremento del número de ocupados de 41.700 personas (1,6%). El dato que desmejora lo presentado sería el descenso en 17.500 personas del conjunto de la población activa, probablemente de aquellos que han desistido de buscar empleo ante la difícil situación laboral.


Por sectores, el trimestre presenta descensos interanuales de 31.100 parados menos en agricultura (-19,5%), 9.100 en industria (-20,3%), 3,500 en construcción (-4,0%) y 45.200 en servicios (-11,0%). Por su parte, el grupo de parados que busca su primer empleo crece en 10.700 personas (1,4%), lo que viene a poner de manifiesto el enorme problema laboral que existe entre aquellos jóvenes que buscan su primer empleo, o de aquellas personas que dejaron su empleo hace más de un año. Estos dos grupos tienen un especial interés en tanto que son los que mejor representan las dificultades por las que está pasando el mercado laboral en Andalucía. En el gráfico de arriba podemos ver la evolución que ha tenido el número de parados por sectores productivos desde 2008, y como el conjunto mencionado se dispara hasta alcanzar cifras cuatro veces superior al registrado al comienzo de la crisis. 


El análisis de la coyuntura laboral ha tenido un intenso debate en los últimos días sobre la interpretación de los registros presentados. Como todas las series de datos, hay que hacer un análisis del ciclo y de los cambios que se van originando, pero todo ello hay que encajarlo después dentro de un contexto laboral en el que la situación es altamente complicada. No hace falta comentar que tasas de desempleo que triplican la media europea debería ser un elemento de reflexión de cómo, cuando y por qué el mercado laboral andaluz se comporta de esa manera. Hay muchos factores estructurales que seguro están detrás de los desastrosos datos de desempleo de nuestra región. La crisis ha tenido un gran impacto en países como el nuestro, con un gran peso de la actividad inmobiliaria y la deuda en el origen de aquella, pero también se puede ver como aquellos que se encontraban en una situación parecida a la nuestra están teniendo un comportamiento significativamente mejor que el que presenta España. En conclusión, de esta crisis saldremos con un mercado laboral distinto al que ha existido en la década pasada cuyo patrón de crecimiento estuvo espoleado por la construcción y la deuda del sector privado. Hemos aprendido que el futuro está en la inversión en sectores con altas necesidades de conocimiento y de mano de obra cualificada, y por supuesto del mantenimiento de una capacidad exportadora que amortigüe los ciclos. Pero igual que hemos aprendido nosotros también han aprendido el resto de países que compiten en un escenario global, y por tanto se requiere de un esfuerzo marginal superior que compensen el tiempo perdido y el intenso impulso que las economías emergentes han aplicado en la preparación y capacitación de su fuerza laboral.

19 de abril de 2014

Afiliación de trabajadores al sistema de la Seguridad Social. Marzo 2014


Los datos de empleo y de Seguridad Social están siendo analizados e interpretados de distintas maneras en función del objetivo que se persiga. En general, sin entrar en un desglose pormenorizado, las cifras de afiliación están creciendo a un ritmo mayor que el registrado en el mismo mes de años anteriores. Marzo anotó un crecimiento mensual de la afiliación total de 101.241 personas respecto al mes anterior (75.176 en 2013, 75.965 en 2012 y 26,773 en 2011), mientras que en términos interanuales el crecimiento fue notable, en concreto 99.907 personas (-715.945 en 2013, -439.640 en 2012 y -154.049 en 2011). Este último dato es el que resaltan aquellos cuyas opiniones son más optimistas en el plano nacional. En el Andaluz, los registros no han sido contradictorios, ya que el crecimiento mensual regional de la afilización ha tenido un comportamiento plano del 0,01%, mientras que el nacional ha sido del 0,63%. Sin embargo, si miramos el incremento anual, Andalucía anota un mejor comportamiento del 1,16% frente al 0,62% del total nacional. 


Si miramos los datos desde la óptica de las tasas de variación, la interanual presenta crecimientos positivos desde principios de año en todo el territorio nacional, algo que probablemente indique un cambio de ciclo respecto a la destrucción del empleo durante estos años de crisis. La comunidad andaluza por su parte presenta mejores registros que los nacionales, y ya en noviembre del año pasado comenzó a registrar tasas interanuales positivas de afiliación a la Seguridad Social, lo que supone anticipar en dos meses el cambio de ciclo, destacando además la mayor intensidad en la recuperación de la afiliación.

En conclusión, las cifras de afiliación son positivas desde una perspectiva coyuntural, aunque hay que matizar en dos aspectos importantes el optimismo que pueda generar. En primer lugar, la afiliación a la Seguridad Social es un indicador que aporta información complementaria útil respecto al comportamiento general del empleo, pero existen otros dos indicadores importantes -Encuesta de Población Activa y paro registrado- que no recogen actualmente la mejoría aparente de la actividad laboral que presenta la afiliación. Por otro lado, la principal crítica al optimismo en el cambio de ciclo en el registro de afiliación está en los tipos de contratos que se realizan, y que no se corresponden ni con una mejora estructural de las condiciones laborales, ni de un mejor panorama en la actividad económica debido básicamente a la temporalidad y/o precariedad de los contratos registrados. Destacar el bueno tono del autoempleo dentro de un entorno general de escasas posibilidades de encontrar una colocación, por lo que la situación sigue siendo preocupante una vez ampliamos el análisis a las magnitudes absolutas de desempleo y de los aspectos cualitativos de la contratación registrada.




4 de marzo de 2014

Paro registrado. Febrero 2014

Los datos sobre el paro registrado en las Oficinas de los Servicios Públicos de Empleo en febrero han sido relativamente positivos. Dentro de la crisis laboral en la que se encuentra inmerso el país, las casi 2.000 personas menos inscritas respecto al mes anterior suponen un respiro si tenemos en cuenta que febrero no ha anotado descensos del número de parados desde antes de la crisis. También podemos apuntar que durante febrero se ha registrado un descenso interanual de 227.736 personas, lo que ha situado el número total de personas inscritas en 4,812.486, un cifra bastante alejada de los estándares europeos. Si miramos los datos desde la perspectiva de los sectores que componen la economía española, tenemos que el sector agrario aumenta el número de parados inscritos en 7,909 personas (3,8% mensual), la industria desciende en 4.948 (-1,0%), la construcción en 6,150 (-1%), el sector servicios en 3,752 (-0,1%) y los que no tenían empleo anterior aumenta en 4.992 desempleados (1,3%). Por Comunidades Autónomas el paro ha descendido en doce comunidades, destacando Aragón (-4,4%), Cantabria (-2,4%), Baleares (-1,7%) y Extremadura (-1,3%), mientras que en terreno negativo destaca País Vasco (1,1%), Castilla-La Mancha (0,9%) y Andalucía (0,9%).

En conclusión, los datos vienen a confirmar que la economía española se encuentra al comienzo de la recuperación. Es evidente que la coyuntura mensual da algo de respiro, pero los datos absolutos dibujan un panorama preocupante, ya que con ritmos de crecimiento de empleo tan pequeños va a ser muy difícil reducir de forma drástica el tremendo problema del mercado laboral nacional y regional. Por tanto, la noticia es otra mas que confirma que hemos tocado fondo, aunque resolver el problema estructural del desempleo requiere de reformas y cambios en el sistema que no tendrán resultados en el corto y medio plazo.

1 de febrero de 2014

Encuesta de Población Activa de Andalucía. 4º trimestre

La Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre en Andalucía ha arrojado un descenso trimestral del -0,1%, dejando la tasa de desempleo en el 36,4% de la población activa, con un total 1.446.500 desempleados. El número de trabajadores parados en agricultura descendió en 33.300 (-19,4%) respecto al trimestre anterior, mientras que en la industria lo hizo en 5.900 personas (-5,9%). Por el contrario, la construcción registró un aumento de parados de 4.900 efectivos (6,0%) y el sector servicios destruyó 16.600 puestos (5,1%), mientras que aquellos parados que buscan su primer empleo o dejaron el último hace más de un año se ha incrementado en 15.100 personas, lo que supone un aumento trimestral del 1,9%. En cuanto al número de empresarios o miembros de cooperativas ocupados, el número descendió en 23.600 (-4,9%) en el trimestre respecto al tercero, mientras que el de asalariados aumentó en 31.100 empleos (1,5%), aunque en tasa interanual, los primero registraron un aumento del 3,1% durante el año, mientras que los asalariados corrigieron otro -2,6% interanual. 

La creación o destrucción de empleo en la EPA hay que valorarlo en función a otro dato de gran interés como es la tasa de actividad. La población activa se define como el conjunto de personas cuya edad está comprendida entre los 16 años y los 65 años, y que tienen un empleo (ocupados) o lo están buscando (parados). La tasa de actividad se expresa mediante el porcentaje de población activa sobre la población en edad de trabajar. o sea que muestra la cantidad de personas que están en edad de trabajar, pueden y además quieren hacerlo. Por su parte, la tasa de paro se consigue mediante el cociente del número de parados y la población activa actual. Por tanto, si la cantidad de población activa desciende(ver gráfico adjunto), puede ser debido a varios factores, pero uno de los que más preocupa es la salida del mercado laboral a causa de que no encuentran trabajo y se desaniman de buscarlo. Esto genera la paradoja de que, si una persona se desanima y deja de buscar empleo, se reduce tanto el número de personas activas como de parados, dejando la tasa de desempleo invariable, cuando lo que se ha producido en realidad es un incremento del desempleo, aunque se produzca de forma encubierta. Otro impacto importante del comportamiento anterior de la población activa, es que el sistema público de prestaciones económicas y de servicios se sustenta en la amplitud de trabajadores en activo y trabajando, por lo que la casuística citada anteriormente supone en realidad una fracaso del sistema, y sobre todo un potencial incremento de la economía sumergida y de la desigualdad social.

28 de octubre de 2013

Encuesta de Población Activa de Andalucía. 3º trimestre

Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre han arrojado datos de interés. Por un lado, el número de parados en Andalucía se ha incrementado en 0,5% respecto al trimestre anterior quedando su nivel en 1.447.300 personas, mientras en el ámbito nacional el porcentaje de parados ha descendido en un 1,2%, situando la cantidad en 5.904.700 individuos. En tasa interanual, se han registrados incrementos del número de parados tanto a nivel nacional (2,2%) como a nivel regional (1,6%). El tercer trimestre del año ha sido por tanto negativo, aunque como el resto de variables económicas registra una disminución en la intensidad de los descensos, observable sobre todo en la comparativa interanual. Por sectores, el número de ocupados en agricultura ha descendido en 47.600 personas. El sector industrial ha destruido 6.800 empleos, mientras el sector de la construcción y el de servicios han creado 1.000 puestos nuevos cada uno durante el trimestre en Andalucía.

Si miramos la situación profesional de los ocupados, tenemos una subida del número de empresarios o miembros de cooperativas de 19.700 personas, lo que supone un incremento del 4,3% trimestral (5,5% en tasa interanual). Por su parte, el número de asalariados desciende en 69.000 ocupados, lo que representa una bajada del 3,3% trimestral (-3,9% en tasa interanual). Estos datos confirman la dinámica observada en trimestres anteriores en cuanto al incremento del número de empresarios en detrimento del trabajo asalariado. Si vemos el comportamiento de la EPA por comunidades autónomas, tenemos incrementos trimestrales de empleo prácticamente en todas salvo en Canarias (-0,6%), Madrid (-1,7%), Andalucía (-2,0%), País Vasco (2,1%) y Melilla (-11,3%). Destacar el buen comportamiento del empleo registrado en Cantabria (5,2%), Baleares (4,9%) y La Rioja (3,8%). En conjunto, la tasa de paro nacional se ha situado en el 26,0%, lo que ha supuesto una bajada respecto al trimestre anterior (26,3%). Por su parte, la comunidad andaluza ha registrado una tasa del 36,4% (35,8% en el segundo trimestre) lo que ha vuelto a ampliar el diferencial hasta los 10,4 puntos. En conclusión, los datos presentados por la EPA son peores para Andalucía que para el resto de España, pero se enmarcan dentro del proceso de menor intensidad de destrucción de empleo esperado acorde con el cambio de tendencia en la actividad económica para el próximo año. Insistir en que el diferencial de tasa de paro y de tasa de actividad respecto a la media española es preocupante, e invita a un análisis profundo sobre la realidad que exponen los datos. Las causas que ha provocado que la EPA y otros indicadores como renta per cápita o consumo regional estén alejados de la media nacional ya se han repetido en bastantes ocasiones durante la crisis, pero el pasado no se puede cambiar y aunque sirve como análisis forense de lo bien o mal que se ha gestionado ésta en la comunidad, se echa en falta una estrategia de creación de actividad económica y laboral a largo plazo, que sustituya un modelo que ha mostrado sus peores efectos durante la crisis.

26 de julio de 2013

Encuesta de Población Activa de Andalucía. 2º trimestre

El dato de la Encuesta de Población Activa (EPA) de Andalucía del segundo trimestre ha sido bien acogido, una vez que ha confirmado las previsiones que se esperaban en cuanto al descenso de la tasa de paro. Los datos de afiliación a la seguridad social habían estado registrando datos positivos por lo que la EPA anunciada ha confirmado las expectativas. El número de personas ocupadas creció un 2,4%, creciendo en 61.700 personas. Por su parte, la tasa de paro se situó en el 35,8% de la población activa, mientras que el índice de actividad se colocó en el 59,2%. En términos relativos, el paro descendió en la comunidad andaluza un 2,6% trimestral, mientras que la cifra de parados creció un 5,69% anual, lo que supone en términos absolutos un descenso de 33.300 parados menos respecto al trimestre pasado, pero un incremento de 77.500 parados más que hace un año. Por sectores de actividad, el número de ocupados ha crecido en todos: en agricultura lo ha hecho en 2.600 personas, industria en 6.300, construcción 8.500, y servicios en 44.500 ocupados más. El apartado de empresarios y miembros de cooperativas ( que incluye los autónomos) ha contabilizado un incremento de 13.200 ocupados más , lo que supone un 2,94% de incremento, mientras que la cifra de asalariados lo ha hecho en 41.500 personas (2,02%). 

A nivel nacional, los datos arrojan datos distintos. En el conjunto del país la tasa de paro se situó en el 26,3%, lo que da un diferencial respecto a la andaluza de 9,5%. La tasa de actividad por su parte es similar, registrando un 59,5 la española, siendo la andaluza de 59,2. En España el nivel de parados desciende en más de 225.000 personas, lo que supone un descenso relativo trimestral del 2,26%, aunque en el cómputo anual el incremento del paro fue del 284.400 personas, un 5,7% más del número de desempleados respecto a un año antes. En términos brutos, la cantidad de parados descendió de la barrera de los seis millones, en concreto hasta los 5.977.500, algo que representa un objetivo simbólico, pero en tanto que es un trimestre históricamente bueno que recoge el comienzo de la campaña turística y otras actividades de temporada,  habrá que esperar a los próximos registros de la EPA para empezar a ver un cambio de tendencia en la economía si es que la hay. La demanda interna del país está deprimida, ya que el consumo privado está castigado por el desempleo, los ajustes financieros de las familias continúan, la falta de crédito es crítico y la incertidumbre sobre la capacidad del estado para seguir proporcionando servicios básicos esenciales es cuestionado. El debate sobre las pensiones es un ejemplo de ello, que está generando una mayor propensión a ahorrar por parte de las familias, en tanto que la percepción sobre el marco jurídico y social de las prestaciones de jubilación que tendremos en el futuro no está claramente establecido todavía. 


En conclusión, el dato muy esperado de la EPA del segundo trimestre ha constituido un alivio coyuntural a la grave situación social que supone el desempleo. Ahora bien, desde una perspectiva más amplia, los datos siguen siendo alarmantes. No hay condiciones internas que indiquen que el paro puede descender de forma rápida toda vez que el crecimiento económico seguirá siendo lento, y la salida al exterior no es fácil ni rápida. Montar una estructura exportadora exitosa que aporte crecimiento rápido del negocio a las empresas de forma constante y estable no es algo que se pueda hacer en un corto periodo de tiempo. De hecho las grandes economías exportadoras en el mundo, construyeron su capacidad industrial y comercializados hace décadas, por lo que ahora tienen capacidad de compensar demanda interna por demanda exterior o viceversa. Parece claro que lo que se haga ahora con el sector turístico y el resto de actividades exportadoras va a ser clave en el desarrollo económico y en la mejora social del futuro próximo.

27 de abril de 2013

Encuesta de Población Activa. 1º Trimestre 2013

Los datos de la Encuesta de Población Activa del primer trimestre del año han sido muy preocupante, tal como se esperaba. La tasa de paro se ha situado en el 36,87% de la población activa, la cuál se ha situado a su vez en el 58,78% de la población total de la región. En términos relativos, las personas en paro han aumentado un 1,01% respecto al trimestre anterior, mientras que en términos anuales el incremento ha sido del 3,70%. En el gráfico podemos observar como en el periodo previo a la crisis, la tasa de actividad creció con fuerza, mientras que después el ritmo de crecimiento se ha estancado ante la falta de expectativas de empleo por parte de la población demandante de una posible colocación. En él también podemos ver la desproporción de la tasa de paro entre el periodo precrisis y la fase actual que nos coloca en niveles muy alejados en los ranking de países desarrollados.

Si hacemos la comparación de las cifras que presenta la EPA con el resto del país, tenemos que mientras la tasa de paro de Andalucía se sitúa en el 36,87% ya mencionada, la nacional se coloca en el 27,16%, lo que supone un diferencial del 9,71%. En términos trimestrales, el incremento del paro ha sido del 1,01% en Andalucía, mientras que en España ha sido del 1,14%, lo que indica que durante el trimestre Andalucía ha tenido un mejor comportamiento relativo que la media del país. En términos anuales sin embargo ha sido al contrario, Andalucía ha presentado un incremento del 3,70% mientras que la media nacional ha sido del 2,72%. En cuanto a la tasa de variación anual de la ocupación, vemos que la comunidad andaluza ha registrado un descenso del 5,82% en el número de personas ocupadas, que si comparamos con la media del resto del estado (4,58%) se puede concluir que la crisis está teniendo un impacto mayor en la región andaluza.