19 de abril de 2020

Impacto del COVID-19 en la afiliación en Andalucía


La crisis sanitaria que estamos padeciendo impone una dinámica económica difícil de calibrar. Todavía es demasiado pronto para saber el impacto en el empleo y en las rentas de los agentes económicos. Las predicciones que están publicando algunos organismos y servicios de estudios son preocupantes en la medida en que auguran un potente impacto en el PIB, y actualmente es bastante difícil de prever el tipo de salida que puede tener la crisis (V, W, V o L). Un desenlace en forma de V que es la que anticipan algunos expertos y medios de comunicación, es ahora mismo un deseo más que un objetivo alcanzable, en la medida en que si se mira la hemeroteca de la anterior crisis se puede observar el mismo patrón de previsiones erróneas. En Andalucía se han producido dos formas diferentes de crisis de afiliación como se puede ver en el gráfico de arriba, la de 1992 que tuvo forma de V en el número de afiliados y la de 2008 con forma de W. Por tanto, saber a qué tipo de fenómeno nos enfrentamos es primordial.


En el gráfico anterior se representa la variación mensual de la afiliación a la Seguridad Social, y principalmente se puede observar como la salida de la crisis en 2014 vino acompañada de un aumento importante en la contratación temporal incluso en periodos de consolidación del crecimiento económico  como el producido en los últimos ejercicios. Por tanto lo que si parece seguro es que la salida de la situación actual vendrá acompañada de un incremento de la afiliación temporal a la Seguridad Social. 


Otro fenómeno que se ha observado después de 2008 fue el incremento relativo de la afiliación de trabajadores autónomos en Andalucía respecto al producido en el conjunto del país.. Esto podría interpretarse de dos maneras, o bien que ha crecido el emprendimiento en la región que es factible, pero también que dicho crecimiento se haya producido en mayor medida a través de autónomos dependientes, o simplemente subcontratando las tareas que antes se hacían dentro de las propias empresas. 


En el gráfico anterior se puede ver como en 2019 se ha recuperado el nivel de afiliación previo a la crisis económica de 2008, y cual podría ser el comportamiento futuro de dicha afiliación si mantiene el mismo patrón que en la citada crisis, la cual se llevó por delante medio millón de afiliados a la Seguridad Social en Andalucía. No hay que olvidar que esta variable es de vital importancia socioeconómica, en la medida en que de ella se nutre el Sistema para pagar pensiones, desempleo y otras prestaciones sociales.  En 2019 la Seguridad Social registró un déficit de 16.793 millones de euros en un año en el que se observa claramente un agotamiento del ciclo, por lo que el impacto sobre la Sistema puede ser preocupante en actual contexto .


En conclusión el impacto de la crisis actual tendrá tres vectores principales: el efecto en el empleo y en los salarios, en los resultados e inversiones empresariales, y en la deuda pública que habrá que asumir para paliar en la medida de lo posible el perjuicio ocasionado a los agentes económicos. En el cuadro anterior se ha estimado el impacto que tuvo la crisis de 2008 en la afiliación a la Seguridad Social en Andalucía, y como se puede observar cada punto de PIB supuso de media un descenso de 40.000 afiliados. Evidentemente hay diferencias sustanciales entre ambas crisis: la de 2008 fue la consecuencia de una burbuja inmobiliaria, financiera y fiscal, mientras que la actual tiene su origen en la economía real y por tanto debería ser más fácil de gestionar para los responsables económicos de país. También es cierto que en la medida en que estos no sepan gestionar las restricciones financieras existentes, pueden terminar generando una variante financiera del problema mucho más difícil de resolver que en la pasada crisis, en la medida en que esta consumió casi 700.000,00 millones de deuda hasta 2013, lo que prácticamente ha agotado la capacidad de nuevo endeudamiento del país.