12 de marzo de 2015

Panorama de la inversión en bienes de equipo


Hace poco se analizó la importancia de la inversión en la actividad económica de un territorio y en la creación de empleo. Además de por el impacto sobre el mercado laboral, la inversión también es de vital importancia por su repercusión en la productividad general de dicha economía. Y es que crear puestos de trabajo sin aumentar la productividad de ésta, solo condena a salarios bajos y probablemente a desequilibrios externos de consecuencias imprevisibles en el largo plazo. En el gráfico anterior, podemos ver como se ha comportado la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) en bienes de equipo durante el período previo a la crisis, y como ésta impactó fuertemente en su ritmo de crecimiento. Gran parte de esa expansión estuvo concentrada en el sector de la construcción, y por tanto ya conocemos el origen, desarrollo y consecuencias de ese modelo de crecimiento. Es de vital importancia que el repunte en la actividad del sector industrial de bienes de equipo -que ya se inició en el ejercicio pasado-, continúe dentro de la dinámica actual en el que las exportaciones van adquiriendo mayor peso en la economía, en detrimento de sectores intensivos en mano de obra como fue la construcción en la fase previa a la crisis. 


Pues bien, una vez descrita las bondades de la inversión en bienes de equipo, vamos a analizar el panorama que se presenta para el presente ejercicio y el próximo. En el cuadro anterior se puede observar las previsiones de la Comisión Europea para Europa y en concreto para España, y como se espera un comportamiento bastante mejor de nuestro país respecto al resto de componentes de la zona euro. En concreto se espera un aumento del +7,9% para 2015 y del +8,7% para 2016, cifras más parecidas al promedio registrado en la fase previa a la introducción de euro (1996-2000) que a los promedios posteriores. 

Del cuadro anterior también hay que destacar el comportamiento que van a tener durante estos dos años los países que han sufrido con mayor intensidad los problemas financieros, y que han recibido de una manera o de otra ayuda de la Unión Europea. Hablamos de Irlanda, Grecia, España y Portugal, los cuáles presentan perspectivas de crecimiento de su inversión empresarial marcadamente superior al resto de países europeos. Hay que mencionar que en el caso griego, estas previsiones no incorporan el cambio político acontecido, ni los problemas financieros sobrevenidos por las tensas negociaciones para cerrar las condiciones de las ayudas que necesita para evitar la quiebra. Podemos concluir pues, que los esfuerzos que han realizado estos países en estos últimos tres años se van a ver recompensados en parte por el crecimiento de esta partida tan importante para sus economías. Lógicamente, este escenario positivo para la inversión en bienes de equipo tendrá un mayor impacto en la creación de empleo indefinido y de calidad, en la recuperación de ingresos fiscales y en la disminución de los desequilibrios exteriores y financieros, según los sectores que absorban esos flujos. Eso depende en gran medida de decisiones que deben tomar los gestores económicos en dichos países, y hoy por hoy el panorama político en alguno de ellos presentan escenarios indefinidos que genera incertidumbre sobre su desarrollo futuro, algo letal para las expectativas empresariales y por supuesto para la inversión.


Referencias:European Comissionhttp://ec.europa.eu/economy_finance/eu/forecasts/index_en.htm