9 de mayo de 2019

Situación empresarial de Andalucia (IV)


Para completar la serie de entradas sobre la situación empresarial en Andalucía, es interesante saber el contexto en el que han desarrollado su actividad la empresas andaluzas. Para ello, la Central de Balances de Andalucía aporta una información muy valiosa para ver el desempeño empresarial durante la crisis iniciada en 2008 y la posterior recuperación a partir de 2014. Los datos están disponibles hasta 2016, pero aportan una información muy completa de la estructura y resultados empresariales durante dicho periodo. En el gráfico anterior se presenta la evolución de la cifra media de negocio de una muestra de empresas que reproduce el tejido empresarial andaluz. En el periodo analizado esta magnitud se ha reducido un -15,7%, en línea con la reducción registrada en los balances empresariales que han sufrido un descenso del -15,4% entre 2009 y 2016. Una vez estén disponibles los datos de los ejercicios 2017 y 2018 por parte de la Central de Balances, es muy probable que ese desnivel se haya corregido, o incluso supere los niveles alcanzados antes de la crisis.


Un aspecto relevante de las cuentas de resultados empresariales de las empresas andaluzas es el gasto de personal, el cual dibuja bastante bien el impacto de la crisis en el empleo y las retribuciones de los trabajadores. Dicha partida descendió un -21,7% entre 2009 y 2016, aunque se pueden distinguir dos periodos diferentes: el primero desde 2009 a 2013 en el que se reduce el gasto un -23,4%, y el segundo a partir de 2014 en el que se incrementa la partida laboral en un +2,2%. Por tamaño de empresa, el desempeño ha sido diferente. En las microempresas el gasto medio de personal descendió un -35,0% durante el periodo analizado. En el caso de las empresas pequeñas el descenso fue de -12,0%, en el de las medianas el -4,1%, y en el caso de las empresas grandes el gasto se ha incrementado un +4,8%. Por tanto, se puede observar como a mayor tamaño, menor ha sido el impacto de la crisis en la partida laboral.


Otro aspecto destacable es el gasto financiero medio en la empresas andaluzas. Al contrario de lo que se podría esperar en una fase de presumible reducción drástica del endeudamiento como la producida en la fase post-crisis, el gasto en esta partida no se ha reducido significativamente en el conjunto del tejido empresarial andaluz, y ha permanecido estable. Hay que matizar que el proceso ha sido también desigual según el tamaño, y así mientras que en el caso de las microempresas la partida se ha reducido un -66,6%, en el caso de las empresas grandes dicho gasto ha aumentado un +47,5%. Por su parte, las empresas pequeñas y medianas también registraron descensos del -60,0% y -46,7% respectivamente en el periodo analizado. Al hilo de esto cabe destacar que el endeudamiento medio a largo plazo en el conjunto de la muestra descendió un -14,0%, en línea con el descenso del gasto financiero, y de la misma manera se ha producido de forma diferente según el tamaño empresarial.


En cuanto al Resultado Medio de Explotación que proporciona la CBA también encontramos que no se ha registrado un fuerte descenso durante la crisis como se podría esperar. Hay que tener en cuenta que la muestra es dinámica y se debe actualizarse anualmente, en la medida en que no recoge las empresas que cierran por el impacto de las pérdidas y que por tanto no presentan sus cuentas anuales en los correspondientes Registros Mercantiles de Andalucía o en el Registro Administrativo de Sociedades Cooperativas y Sociedades Laborales. Esto quiere decir que las empresas que han sobrevivido han mantenido sus márgenes estables hasta 2016, en el que se registra unas fuertes pérdidas, provocadas sobre todo por las pérdidas registradas en las actividades de servicios financieros e inmobiliarios.


En conclusión, las empresas andaluzas han sufrido el impacto de la crisis aunque de forma diferente según el sector de actividad o su tamaño. En el cuadro anterior, podemos ver el impacto significativo en la construcción, en empresas relacionadas con las administraciones públicas, y en actividades relacionados con servicios jurídicos y de contabilidad empresarial, arquitectura e ingeniería, etc. En cuanto al tamaño empresarial, se puede ver que la dimensión del negocio ha sido esencial para mantener sus ingresos, siendo las microempresas (aquellas que ocupan menos de 10 personas y cuyo volumen de negocio anual o balance no supera los 2 millones de euros) y las pequeñas empresas (menos de 50 trabajadores y 10 millones de facturación o balance) las que han presentado un peor rendimiento durante la crisis. Por último, las sociedades laborales, y en general las empresas pertenecientes a la economía social, han tenido un mejor comportamiento a la hora de mantener e incluso incrementar su cifra de negocio. Por último hay que hacer dos consideraciones: la primera es que el retraso en los datos de la CBA dificulta el poder comprobar cómo han respondido las empresas andaluzas a la recuperación económica iniciada en 2014, aunque la información disponible es de mucha utilidad para conocer el escenario que han manejado durante la crisis. Por otro lado, hay que tener presente que la CBA presenta una muestra 40.000 empresas aproximadamente de distintos tamaños y sectores de actividad que están activas en dicho ejercicio, y por tanto es de suponer que no recoge las quiebras, suspensiones de pagos y cierres de actividad acontecidas durante el ejercicio en cuestión, algo que hay que tener en cuenta a la hora de analizar correctamente la información suministrada por ella.