5 de abril de 2020

Recaudación tributaria en Andalucía (II)


En la entrada anterior, se mostraron los datos de la recaudación tributaria de la comunidad andaluza hasta noviembre de 2019, que es el último dato publicado disponible. Se pudo ver que estos habían crecido en el ejercicio anterior, pero que su ritmo había descendido notablemente. Por tanto la capacidad para recaudar más impuestos con la actividad económica actual parece que se agota. Esto mismo también se observa a nivel nacional, y es casi uniforme en todas las comunidades autónomas. En 2018 se logró superar el nivel recaudado en 2007 justo antes de la crisis, y esto se ha conseguido después de cinco años de crecimiento económico. El problema es que actualmente el volumen de deuda pública es mucho mayor, y los déficit recurrentes registrados durante la etapa de crecimiento ha mermado sustancialmente la capacidad futura de reacción ante eventos imprevistos como el que estamos viviendo.


En el cuadro anterior se compara el comportamiento de los ingresos tributarios de la región andaluza y el conjunto del país. En términos generales Andalucía ha tenido en el último ejercicio un resultado mejor (+2,4%) frente al nacional (+1,6%), sobre todo en IVA e Impuestos de sociedades. En el cuadro también se puede ver el peso regional de cada impuesto sobre el conjunto del país, y resulta paradójico los datos obtenidos teniendo en cuenta el peso económico y demográfico de dicho territorio. La recaudación ha sido en 2019 del 6,7% del total nacional después de marcar un mínimo del 6,1% en 2013.


En el cuadro 12.4 se puede observar el comportamiento registrado por las regiones españolas. Si nos centramos en las de mayor tamaño económico vemos que Cataluña registró un comportamiento plano durante el anterior ejercicio, después de crecer un +12,5% durante 2018. Por contra en la Comunidad de Madrid los ingresos han crecido un +3,0% durante el año pasado después de haber crecido un +7,4% en 2018. Por su parte, la Comunidad Valenciana ha mantenido un crecimiento importante durante el pasado ejercicio (+7,0%) después de un crecimiento comparativamente bajo del +4,4% en 2018. Sería interesante averiguar si la tensión territorial está detrás del comportamiento tributario de esas regiones.

La preparación de esta entrada ha coincidido con la crisis sanitaria del COVID-19, y por tanto el agotamiento observado en la recaudación aporta un elemento de preocupación adicional en la medida en que el impacto de dicha crisis en los ingresos tributarios es todavía incierto. En conclusión, la capacidad fiscal para reaccionar por parte de las administraciones es mínima en estos momentos, y la incertidumbre sobre el efecto real de la crisis en la economía andaluza tampoco ayuda, por lo que dependemos de Europa para que el paquete de medidas que se pongan en marcha sea potente y evite una crisis similar a la ya hemos vivido anteriormente. Sobre el análisis del enorme desequilibrio de recaudación entre comunidades autónomas se dejará para una mejor ocasión. Cuídense.