31 de marzo de 2020

Recaudación tributaria en Andalucía (I)


Para conocer la capacidad fiscal de un territorio es necesario analizar la capacidad recaudatoria de este, y en el caso de Andalucía está bastante influenciado por el efecto riqueza y el efecto sede, es decir en dónde están domiciliadas ambas variables. Para empezar veamos los ingresos tributarios en Andalucía, los cuales han crecido de forma importante desde el comienzo de la recuperación, especialmente en el caso del IVA. En el acumulado hasta noviembre de 2019, han crecido un +6,6% y +4,3% respectivamente, según el último dato disponible publicado. El buen tono de la economía y la recuperación del empleo estaría detrás del comportamiento registrado por los ingresos totales, que crecieron en su conjunto un +2,4% (2018 : +8,6%) en el acumulado de dicho mes, aunque se registra un importante agotamiento del ritmo respecto a los dos últimos ejercicios. 


En el caso del Impuesto de Sociedades la recuperación ha sido menor en la medida en que las empresas no han recuperado todavía las bases imponibles previas a la crisis. Hasta noviembre de 2019 el crecimiento de dichos ingresos fue del +2,3% (+9,9% : 2018), un ritmo claramente inferior al registrado durante los últimos ejercicios.


En el cuadro 12.1 podemos ver la evolución de la recaudación durante los últimos ejercicios, y como el ritmo se ha ralentizado de forma importante durante el ejercicio pasado. Detrás de esa dinámica estaría el agotamiento del ciclo después de seis años de crecimiento ininterrumpido de la recaudación, y también el debilitamiento de los estímulos económicos y fiscales puestos en marcha tras la crisis. Algo que llama la atención es el enorme descenso producido por la recaudación durante la crisis, que provocó que hasta 2019 no se haya alcanzado los ingresos tributarios existentes en 2007. El caso más llamativo es el del Impuesto de Sociedades, el cual contabiliza actualmente la mitad del saldo recaudado antes del inicio de la crisis.