7 de noviembre de 2013

El sector comercial en Andalucía. Septiembre 2013

El Índice de Comercio al por Menor de Andalucía es un indicador de coyuntura que tiene como objetivo obtener información mensual de la actividad comercial al por menor de Andalucía, haciendo un seguimiento del volumen de ventas y del empleo respecto al año base que es el 2010. El mes de septiembre ha cerrado con un dato de 86,1, lo que supone una variación interanual del 3,3%. Aunque es un dato positivo -ver gráfica adjunta- enmarcado dentro la leve recuperación esperada para el último trimestre del año, es pronto para hablar de tendencia sostenida de crecimiento en un sector importante de la economía andaluza.  Si desagregamos el índice entre ventas de alimentación y de no alimentación, las tasas anuales han recogido crecimientos del 1,4% y 6,7% respectivamente. Destacar este último dato que supone el primer crecimiento de la actividad comercial de productos no alimenticios desde abril de 2011. 

Por el lado del empleo solo se observa una leve mejora respecto al ritmo de descenso en la ocupación del sector. El mes de septiembre ha registrado un descenso del -2,8% del número de trabajadores, por lo que la aparente mejora en las tasas de actividad comercial no se está traduciendo en creación de empleo. La reducción del desempleo tanto en el sector comercial como en el resto de sectores tardará en llegar, al menos hasta que la actividad económica se consolide, y se crezca por encima del 2% interanual durante algunos trimestres. Hay que tener presente que el índice de empleo comercial está 15 puntos por debajo del nivel alcanzado en el mismo mes de 2008 -106,7 frente a 91,5- lo que implica un gran recorrido por realizar para volver a la situación previa a la crisis. Las reformas en el mercado laboral puestas en marcha gozan del visto bueno de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional, en cuanto que han conseguido una devaluación interna vía bajada de salarios y costes laborales para hacer más competitiva la economía española. Pero el sector comercial enfoca su actividad hacia el consumo interno, por lo que no consigue una mejora directa vía exportaciones como otros sectores, y por tanto hasta que no se consolide la recuperación de la actividad industrial y auxiliar será difícil ver avances claros en el empleo comercial.