11 de noviembre de 2013

Presupuestos de la Comunidad Autónoma de Andalucía 2014 (I)

Una vez presentados los Presupuestos Generales del Estado para 2014, toca el turno al los de las Comunidades Autónomas. En el caso andaluz, el volumen se ha reducido un -3,5% hasta situarlo en 29.619 millones de euros. De la presentación de los presupuestos por parte de la Junta de Andalucía, hay que destacar el total desacuerdo por parte de ésta respecto al reparto en la senda de consolidación del déficit total del Estado para 2014. Y es que, mientras la Administración General del Estado dispondrá de un déficit del -3,7% del PIB, las Comunidades Autónomas  sólo tendrán un -1,0%, la Seguridad Social un -1,1 y las Corporaciones Locales no tendrán margen, debiendo presentar unos presupuestos equilibrados . En total, el déficit previsto y con el visto bueno de la Unión Europea dejará el déficit en el -5,8% del PIB. Esto supone que mientras que la Administración Central tendrá que realizar un ajuste de 1.047 millones de euros el año próximo en sus gastos, las Comunidades Autónomas y la Seguridad Social deberán hacer una corrección de 3.142 millones de euros cada una. Por tanto, el principal motivo de reproche destable por parte de la administración andaluza y del resto de ejecutivos regionales, ha sido el a su juicio mal reparto del esfuerzo fiscal a realizar para el ejercicio que viene, teniendo en cuenta que gran parte de sus presupuestos están destinados a partidas dirigidas a proveer bienes y servicios sociales, y a realizar transferencias a los ayuntamientos de su comunidad, por lo que la medida tiene un alto coste social, además de otras consecuencias no explícitas en sus críticas.

Si realizamos un repaso histórico a la evolución de los presupuestos andaluces desde 1984, podemos concluir que la descentralización del estado español es un hecho, al menos desde el punto de vista fiscal. Podemos destacar dos aspectos claves en la dinámica presupuestaria de la comunidad andaluza. La primera comienza con la serie de datos disponible donde podemos comprobar el gran incremento porcentual del volumen de recursos a disposición de la administración autonómica, y que se ha visto interrumpido con la crisis actual. Podemos ver como 1984 arrancó con un presupuesto de unos 2.400 millones de euros aproximadamente, y que treinta años después se ha multiplicado por más de doce veces.  En segundo lugar, es importante destacar el cambio del modelo de financiación que se realizó en 2002 buscando la profundización de la corresponsabilidad fiscal de las autonomías, de manera que se incorporó dentro de sus ingresos un mayor porcentaje de los tributos estatales para así hacer frente a un importante aumento del coste en la prestación de servicios públicos, y al intento de corregir el desnivel de los recursos disponibles por habitantes entre las distintas regiones.  El cambio de modelo de financiación se puede ver en las partidas del presupuesto de ingresos procedentes de los Impuestos Directos y de los Indirectos. Así en 2001 los ingresos originados por dichos conceptos sumaban 1.196 millones de euros, mientras que un año después la cifra ascendió a los 6,451 millones, que se vio compensado en parte con el descenso de transferencias recibidas de la Administración Central en dicho año por un importe de 3.659 millones de euros.