9 de enero de 2014

Índice de comercio al por menor de Andalucía. Noviembre 2013

Los datos recientes del comercio andaluz comienzan a registrar incrementos de la cifra de negocio que corroboran el fin de la recesión. Hay que aclarar que "fin de la recesión" no significa que la economía vuelva a su crecimiento potencial en el corto plazo, ni que el empleo y la renta disponible crezcan de manera que se traduzca en una mejora sustancial de la situación económica general. Mas bien al contrario, el pequeño aumento del PIB andaluz durante el tercer trimestre nos saca técnicamente de la recesión, pero para colocarnos en una situación de precaria estabilidad, ya que todavía quedan algunas medidas de ajuste pendientes, que pueden volver a colocar la economía española en recesión para el 2015. Los riesgos son básicamente la nueva vuelta de tuerca al presupuesto público que habrá que hacer el año que viene para ajustar el déficit, y la incertidumbre sobre el comportamiento de la economía mundial, y sobre todo la de nuestros vecinos europeos que son nuestros principales socios comerciales.  Es evidente que mientras no se deje de destruir empleo, mientras la mejora crediticia no se traduzca en inversión y mientras no se consiga disminuir el desequilibrio de las cuentas públicas, el consumo seguirá siendo débil.

La coyuntura económica del comercio andaluz presenta como hemos dicho una mejora en cuanto que deja de perder cifra de negocio. La tasa interanual arroja un crecimiento del 1,9% durante noviembre respecto al año pasado. Las ventas en alimentación mejoran un 0,5%, mientras que las de no alimentación lo hacen un 5,0% mensual.  Si comparamos el comportamiento del Índice de Ventas al Por Menor de la región respecto al nacional tenemos que ha sido peor que el registrado en todo el territorio nacional. Así el dato a nivel estatal ha sido del 2,4% de crecimiento interanual. Las ventas en grandes superficies es un buen indicador del clima comercial. Así los datos de noviembre también presentan buenas noticias, aunque hay que enmarcarlas dentro de la cautela en cuanto que el cierre del ejercicio en diciembre, que incorpora la campaña navideña, muestra con mayor claridad la situación real. Aunque presenta una gran volatilidad, las ventas totales han crecido un 3,8%, siendo el epígrafe de alimentación de un leve 0,2% mientras que las de no alimentación crecen el 6,4% interanual. El Índice de Ocupación del sector comercial andaluz sigue en terreno negativo, por lo que se sigue destruyendo empleo (-2,3%) en noviembre, aunque a un ritmo menor que el registrado un año antes (-4,6%). Esto confirma que la esperada mejora que pueda registrar el sector del comercio durante el presente ejercicio no se va a traducir en un incremento estable y sostenido de la oferta laboral por parte de las empresas comerciales, que seguirán esperando a que existan mejores condiciones para invertir y crear empleo neto, toda vez que no es un sector que pueda verse beneficiado del único elemento de la demanda que está registrando incrementos importantes positivos como son las exportaciones.