26 de enero de 2014

Índide de Precios al Consumo de Andalucía. Diciembre 2013

Comienzan los datos de cierre de los principales indicadores de coyuntura económica regional. Son de gran importancia por lo que supone para la comparativa del cuadro macroeconómico de referencia. El Índice de Precios al Consumo (IPC) es un indicador de gran relevancia en la estabilidad económica y social de un territorio. Un incremento de precios excesivo perjudica la capacidad de compra del consumidor y provoca efectos de segunda vuelta a través de los costes laborales, que realimentan a su vez la espiral de precios. Tampoco es beneficioso que estos bajen de manera generalizada y permanente, puesto que provocaría una destrucción del tejido empresarial y un incremento del desempleo, al retrasar los consumidores sus decisiones de compra y las empresas sus decisiones de inversión. Por tanto, las estabilidad de precios es un indicador de salud económica y financiera, y por eso existe para todas las monedas oficiales una institución que se encarga de lidiar con la inflación a través de la política monetaria. Dicha misión suele recaer en los bancos centrales de cada área monetaria o estado con moneda propia, y en el caso europeo, el BCE tiene como principal objetivo mantener la estabilidad de precios, y dicha estabilidad la consigue cuando la inflación no sobrepasa el 2%. 

En Andalucía, el incremento de precios en diciembre se ha situado en el 0,3%, el mismo resultado que el obtenido a nivel nacional. Dentro de los grupos que incrementan sus precios están los de alimentos y bebidas no alcohólicas (1,6%), bebidas alcohólicas y tabaco (5,2%), vivienda (0,1%), medicina (0,5%), transporte (1,1%), enseñanza (1,7%) y otros bienes y servicios (0,2%). Por contra, están los que reducen precios como el vestido y calzado (-0,2%), menaje (-0,3%), comunicaciones (-6,6%), ocio y cultura (-1,9%), y por último hoteles, cafés y restaurantes (-0,2%).  En cuanto al comportamiento de los precios en las distintas Comunidades Autónomas, han crecido en Cantabria (0,6%), País Vasco (0,6%), Baleares (0,5%), Castilla y León (0,5), Galicia (0,5), Murcia (0,4%), Andalucía (0,3%), Aragón (0,2%), Asturias ( 0,2%), Castilla-La Mancha (0,2%), Cataluña (0,2%), Comunidad Valenciana (0,2%), Madrid (0,2%) y La Rioja (0,1). Se han mantenido inalterados en Extremadura y Navarra, y se han reducido en Melilla (-0,4%) y Ceuta (-0,1%). 


Fuente: Instituto Nacional de Estadística
El Índice de Precios al Consumo está formado por 12 grupos de bienes, que tratan de proporcionar una medida estadística del nivel de precios y servicios que se consumen en un determinado territorio.  La clasificación que se utiliza para este fin está contenido en el COICOP (Classification Of Individual Consumption by Purpose), y la ponderación se establece en función de la Encuesta Continua de Presupuestos Familiares (ECPF). En el cuadro adjunto podemos ver el peso que cada grupo de bienes y servicios tiene en la cesta de la compra de los consumidores andaluces. Aunque es cuestionado en ocasiones como poco representativo del verdadero destino del gastos de los compradores, es un indicador armonizado que sirve para ver la tendencia, y para poder comparar su comportamiento con el de otras regiones y territorios. También nos puede servir para valorar la repercusión que las reformas económicas y las nuevas medidas puestas en marcha por las distintas administraciones pueden tener sobre la capacidad adquisitiva de la población en general, teniendo en cuenta el desempleo y el descenso de la renta disponible para las familias. Si queremos seguir desagregando la importancia de cada concepto en la composición del IPC, podemos bajar a nivel de subgrupos, algo que podemos ver en la web del Instituto Nacional de Estadística. De igual manera podremos consultar el COICOP, la Encuesta Continua de Presupuestos Familiares, y la ponderación de cada grupo, subgrupo, clases, subclases, rúbricas y grupos especiales.