19 de abril de 2014

Afiliación de trabajadores al sistema de la Seguridad Social. Marzo 2014


Los datos de empleo y de Seguridad Social están siendo analizados e interpretados de distintas maneras en función del objetivo que se persiga. En general, sin entrar en un desglose pormenorizado, las cifras de afiliación están creciendo a un ritmo mayor que el registrado en el mismo mes de años anteriores. Marzo anotó un crecimiento mensual de la afiliación total de 101.241 personas respecto al mes anterior (75.176 en 2013, 75.965 en 2012 y 26,773 en 2011), mientras que en términos interanuales el crecimiento fue notable, en concreto 99.907 personas (-715.945 en 2013, -439.640 en 2012 y -154.049 en 2011). Este último dato es el que resaltan aquellos cuyas opiniones son más optimistas en el plano nacional. En el Andaluz, los registros no han sido contradictorios, ya que el crecimiento mensual regional de la afilización ha tenido un comportamiento plano del 0,01%, mientras que el nacional ha sido del 0,63%. Sin embargo, si miramos el incremento anual, Andalucía anota un mejor comportamiento del 1,16% frente al 0,62% del total nacional. 


Si miramos los datos desde la óptica de las tasas de variación, la interanual presenta crecimientos positivos desde principios de año en todo el territorio nacional, algo que probablemente indique un cambio de ciclo respecto a la destrucción del empleo durante estos años de crisis. La comunidad andaluza por su parte presenta mejores registros que los nacionales, y ya en noviembre del año pasado comenzó a registrar tasas interanuales positivas de afiliación a la Seguridad Social, lo que supone anticipar en dos meses el cambio de ciclo, destacando además la mayor intensidad en la recuperación de la afiliación.

En conclusión, las cifras de afiliación son positivas desde una perspectiva coyuntural, aunque hay que matizar en dos aspectos importantes el optimismo que pueda generar. En primer lugar, la afiliación a la Seguridad Social es un indicador que aporta información complementaria útil respecto al comportamiento general del empleo, pero existen otros dos indicadores importantes -Encuesta de Población Activa y paro registrado- que no recogen actualmente la mejoría aparente de la actividad laboral que presenta la afiliación. Por otro lado, la principal crítica al optimismo en el cambio de ciclo en el registro de afiliación está en los tipos de contratos que se realizan, y que no se corresponden ni con una mejora estructural de las condiciones laborales, ni de un mejor panorama en la actividad económica debido básicamente a la temporalidad y/o precariedad de los contratos registrados. Destacar el bueno tono del autoempleo dentro de un entorno general de escasas posibilidades de encontrar una colocación, por lo que la situación sigue siendo preocupante una vez ampliamos el análisis a las magnitudes absolutas de desempleo y de los aspectos cualitativos de la contratación registrada.