9 de junio de 2014

Comercio al por menor de Andalucía. Abril 2014


Los datos del comercio al por menor de Andalucía del mes de abril han sido levemente positivos. Las ventas globales han registrado un aumento del +0,9% interanual (1,5% en marzo) después de un tibio comienzo de año (+0,3% en enero y -0,4% en febrero). Los datos deflactados arrojan tendencias similares aunque menores en todos los meses citados. Entrando en detalles, las ventas totales sin estaciones de servicios han crecido un 0,8%, mientras que el epígrafe de alimentación ha descendido un -0,4% (-0,5 en marzo) y las ventas de no alimentación han crecido un +1,4% (+3,0% en marzo). Como se puede ver en el gráfico de arriba, la similitud que muestran desde mediados de 2012 las tasas interanuales de ventas deflactadas y sin deflactar se puede explicar por la reducida inflación que muestra la economía andaluza. Por su parte, el índice de ocupación presenta un descenso del -0,4% (-1,1% en marzo) parecido a la figura en W que dibujan una gran cantidad de variable económicas de la región.


Por su parte, las ventas de las grandes superficies presentan peor comportamiento que el del sector en términos corrientes con un descenso interanual de -1,9% en abril y -4,2% en marzo. Una vez deflactados y corregidos por el efecto calendario los resultados son al contrario, un -4,4% en abril y -1,7% en marzo. Destacar el peor comportamiento que han tenido las ventas de alimentación (-4,3% en abril y -6,6% en marzo), respecto a las de no alimentación que sólo han descendido un -1,6% y -0,9% respectivamente. Lo que si observa tanto en el conjunto de las ventas generales del sector comercio, como de las grandes superficies es que las ventas de no alimentación presentan un mejor comportamiento relativo en línea con el aumento de las compras de productos duraderos.


Respecto al resto del territorio nacional, los meses de marzo y abril están siendo mejores para la comunidad andaluza como se puede ver en el gráfico anterior. En conclusión, es difícil plantear un escenario positivo para los próximos meses teniendo en cuenta los niveles de desempleo y las restricciones financieras que aún padece la economía nacional y regional. Es evidente también que la fase peor de la crisis ha pasado, aunque eso no implica que no quede una larga y difícil recuperación. El cambio de ciclo se consolida aunque la fase de despegue esté complicado de pronosticar ahora mismo, teniendo en cuenta que el comercio puede ser el último sector que se beneficie de él.