27 de junio de 2014

Índice de Precios al Consumo de Andalucía. Mayo 2014


Los precios continúan en zona peligrosa desde septiembre registrando tasas de crecimiento anual próximas a cero o incluso negativas. El dato de mayo ha mantenido esa línea, siendo el aumento del IPC sólo de 0,1% en Andalucía, parecido a la variación registrada a nivel nacional del 0,2%. A día de hoy, la posibilidad de deflación es más un riesgo que un peligro, pero si es verdad que el panorama a corto y medio plazo es que la variación de precios continúen en terreno neutro. Como ya se ha comentado en otras ocasiones, esta dinámica tiene consecuencias positivas y negativas. Entre las primeras cabe destacar el aumento de la competitividad empresarial en cuanto que los costes de producción de bienes y servicios nacionales crecen menos que la de nuestros competidores; algo que por cierto no tiene nada que ver con la bajada de costes salariales provocado por las reformas laborales puestas en marcha en el pasado reciente. Una reducción real de la capacidad adquisitiva de los salarios vía inflación es menos dramática y perjudicial que un descenso nominal de las retribuciones salariales.

Por el lado negativo, la dinámica de no crecimiento de precios tiene un efecto macroeconómico perverso, ya que a la espera de precios más bajos por parte del consumidor en el futuro, la producción y el desempleo se destruye en el presente, con lo que el ciclo continúa y se amplifica conforme pasa el tiempo. Otro efecto nocivo es que la falta de incremento general de precios impide limar valor a las deudas en un entorno de alto endeudamiento público y privado, y por tanto drena recursos destinados al consumo para pagar intereses y capital de los préstamos.




Centrándonos en los registros mensuales de precios del mes de mayo, tenemos que las partidas que han subido son Vivienda (3,4%), Bebidas alcohólicas y tabaco (2,2%), Enseñanza (1,5%), Transporte (0,7%), Otros bienes y servicios (0,6%), Vestido y calzado (0,4%) y Hoteles, cafés y restaurantes (0,3%). Por el lado negativo están las Comunicaciones (-5,9%), Ocio y cultura (-2,3%), Menaje (-0,8%), Alimentos y bebidas no alcohólicas (-0,7%) y Medicina (-0,6%). 




En el gráfico de arriba podemos ver el comportamiento relativo de los precios en la comunidad andaluza respecto a los nacionales. Desde mediados de 2012 se viene registrando un diferencial negativo de los primeros respecto a los segundos. Si enlazamos con lo que se ha comentado al principio, esto implica que en los dos últimos años la economía andaluza ha ganado competitividad vía precios en cuanto que han crecido menos que en el resto de España. Si tenemos en cuenta que el mecanismo de actualización de salarios es de ámbito nacional, esto implica que la retribución de los trabajadores andaluces ha perdido menos poder adquisitivo que la media nacional. Hay que matizar que con la última reforma laboral, se ha flexibilizado bastante la capacidad empresarial para imponer sus preferencias salariales y no salariales, y por tanto es posible que existan diferencias entre distintas regiones para un mismo puesto de trabajo. Otro aspecto negativo es que el menor crecimiento relativo de precios también hace que se mantenga el valor real de las deudas, y por tanto, no ayude al proceso de desapalancamiento financiero de la economía regional. En fin, buenas noticias para aquellos que tienen capacidad de ahorro y sueldos indexados al IPC, y malas para deudores financieros y/o que están desempleados.