18 de junio de 2014

Previsiones del Banco Mundial 2012-2016. Junio 2014


Las exportaciones se han convertido durante la crisis en uno de los pilares de la recuperación económica nacional y andaluza. Nuestras ventas al exterior tienen como principal destino los países europeos socios del Euro, pero cada vez las empresas andaluzas están mirando con más atención otros posibles mercados. En el último informe sobre perspectivas de la economía mundial del Banco Mundial se presenta el cuadro de crecimiento esperado del PIB para el periodo 2012-2016. El comportamiento de las diferentes bloques económicos es de gran utilidad para saber el impacto que puede tener sobre nuestras exportaciones futuras de bienes a dichos mercados, y por la pauta que seguirá el turismo que recibimos de cada área. 

El informe destaca que se consolidará el crecimiento en las economías de ingreso alto, básicamente EEUU y la zona Euro, mientras que los países en desarrollo mantendrá un crecimiento plano en línea con su máximo potencial, en gran medida apoyado en la recuperación de las exportaciones a los países desarrollados.


En el gráfico podemos ver el desigual comportamiento que han tenido y tendrán las distintas áreas económicas del planeta. Mientras que Europa tendrá una recuperación lenta pero consistente, el crecimiento de Japón será plano y EEUU tendrá crecimientos próximos al 3% durante los dos próximos años. Al ver la dinámica económica anterior, se plantea cierta preocupación por la incapacidad de la zona Euro para crecer al menos al ritmo que lo hace la media mundial. Hay que destacar que dentro de la zona monetaria europea hay países como Alemania que progresan sólidamente, otros cuyas economías están estancadas como Francia, y los llamados periféricos que se encuentran en una coyuntura difícil como España o Italia. Esa heterogeneidad hace que se requieran compromisos mayores por parte de cada país para intentar conseguir un crecimiento más intenso en el futuro.

El Banco mundial destaca que aunque los riesgos globales se han reducido, existen contingencias importantes que crean preocupación. Las medidas relacionadas con la consolidación fiscal han afectado fuertemente la economía europea, y por tanto revertirlas se hace complicado en un contexto de excesivo endeudamiento público y privado. El desmontaje de las políticas monetarias no convencionales y su impacto sobre la economía mundial es un riesgo a valorar, ya que un simple amago de retirada ya puso en serios aprietos a ciertas economías emergentes. La conclusión final del informe señala lo que ya se sabe, y es que el crecimiento económico de ciertas áreas económicas vendrá de las reformas estructurales que se realicen, más que de medidas monetarias o de políticas fiscales, y Europa es una de ellas.