28 de abril de 2015

Encuesta de Población Activa de Andalucía. 1º trimestre


Según la Encuesta de Población Activa, la tasa de paro del primer trimestre se ha situado en el 33,6% (34,2%-4T2014) de la población activa, mientras que a nivel nacional se ha situado en el 23,8% (23,7%-4t2014), lo que supone un mejor comportamiento relativo de la comunidad andaluza respecto a la media. Andalucía ha aportado un 9% en la reducción de parados, alejado del 16% de Cataluña, 19% de la Comunidad Valenciana y del 15% de la Comunidad de Madrid. Por tanto, aunque son buenos datos, en el contexto nacional presenta un resultado mediocre respecto al resto de comunidades importantes del país.



Siguiendo con la variación del número de parados por regiones, vemos que se ha reducido en 488.700 parados en todo el territorio nacional, mientras que en Andalucía lo ha hecho en 44.300 personas. La partida ha mencionar es la variación en el segmento de parados entre 45 y 54 años, donde la región andaluza ha incrementado su número de personas paradas en 19.600, mientras que en el conjunto regional ha descendido en 60.300 personas. Es importante vigilar este segmento de edad porque es el que mayor probabilidad tiene de quedar fuera del mercado laboral después de una crisis económica como la que hemos padecido.


En el gráfico anterior podemos ver el comportamiento que ha tenido el número de parados de personas entre 45 y 54 años a nivel nacional y regional. Lo más destacable es que hasta el comienzo de 2014 la pauta de ambas variables ha sido relativamente parecida, pero es a partir de ese momento cuando comienzan a actuar de forma contraria. Así mientras que a nivel nacional ha empezado a reducirse el número de parados de esa edad, en Andalucía continúa incrementándose incluso a un ritmo preocupante. 

En conclusión, desde el punto de vista de los parados que recoge la EPA, en conjunto el ritmo de descenso es relativamente sólido con lo que se puede catalogar de buena noticia. Hay que señalar que el crecimiento está siendo desigual según el grupo de parados que analicemos, y probablemente ahí radica un importante reto para la política económica en el futuro inmediato. Sin olvidar lógicamente que ésta debe resolver cuestiones que tienen una alta complejidad como son la recuperación salarial de los trabajadores en un entorno de fuerte presión sobre los costes laborales de las empresas, y la temporalidad de los contratos que aun viniendo de lejos se ha intensificado fuertemente durante la fase de crisis.