24 de junio de 2015

Contabilidad Regional Trimestral de Andalucía. 1ºTrimestre


Los datos de la Contabilidad Regional Trimestral de Andalucía del primer trimestre ha estado en línea con lo que se esperaba.  El crecimiento interanual ha alcanzado el +2,6%, mientras que el trimestral ha crecido un +0,9%, lo que supone un claro síntoma de mejora económica. Respecto al conjunto del estado, la región andaluza ha quedado por debajo, siendo el crecimiento nacional del +2,7%. En el gráfico se puede observar el buen tono económico que refleja la producción regional, aunque esto no significa que el horizonte esté completamente despejado.



El dato negativo ha sido es de las exportaciones, las cuales se han reducido un -0,5% interanual, en contraste con el +5,7% de incremento que se ha producido en el conjunto del estado español. Ha sido un mal dato en tanto que la demanda regional ha aportado 3 puntos porcentuales de crecimiento al PIB, mientras que el sector exterior de la economía ha restado 0,4 pp. La mejora pues ha estado enmarcada en el consumo privado con un +3,3% de crecimiento y la FBC que ha registrado un aumento del +4,1%. Por el lado de la oferta, el sector de la construcción (+5,9%) y los servicios (+3,2%) han sido los que más han tirado de la producción regional.  


En general, la dinámica que se observa es de clara mejora, y de una consolidación de la recuperación económica. Prácticamente todas las magnitudes del PIB han mejorado respecto a trimestre anteriores, si bien hay que destacar el mal comportamiento del sector exterior, cuyo descenso ha sido similar tanto por el lado de las exportaciones como por el de las importaciones. Existen riesgos a la vista, aunque la mejora de las expectativas de crecimiento en Europa hacen que estos riesgos puedan tener un menor impacto en el caso que se materialicen. El tema griego sigue pendiente de solución. La inestabilidad y la incertidumbre no generan el mejor escenario posible para la economía europea, y máxime cuando los coletazos de la crisis de deuda soberana parecen estar todavía lastrando los mercados financieros.


En el gráfico anterior podemos ver como se han comportado las magnitudes de demanda durante el trimestre anterior, y las que más han tirado de la producción han sido el consumo privado (+3,3%) y la Formación Bruta de Capital(+4,1%). Por su parte, las AAPP han tenido un leve crecimiento en el gasto del +0,4%, y lo más destacable es el descenso en el ritmo de crecimiento tanto de las exportaciones (-0,5%) como de las importaciones (+0,4%). 


En cuanto al comportamiento de la remuneración total de los asalariados, se vuelve a registrar un buen dato interanual (+3,9%) que refleja la mejora en la contratación tanto en el sector servicios (+6,4%) como en el de la construcción (+4,2%). Por su parte, los excedentes de explotación han crecido un +3,4% y los impuestos sobre la producción un 0,1%. Destacar el descenso de la rama industrial en un -1,1%.


En cuanto al empleo, los datos han presentado una mejora del +2,8% en el número de puestos de trabajo totales, y del +2,7% en el de asalariados, destacando la recuperación importante en términos interanuales de la construcción, que ha presentado un +12,4% en el número de asalariados estimados por la Contabilidad Trimestral. 


La CTRA de Andalucía ha presentado unos datos relativamente buenos, en tanto que se consolida el crecimiento económico. Hay que señalar dos cuestiones importantes al respecto; la primera es que el buen comportamiento que está registrando el PIB, necesita de mejoras estructurales que lo hagan sostenible en el tiempo, y hoy por hoy se desconocen las propuestas estratégicas reales que consoliden un modelo económico sano para la región en el medio y largo plazo.  La segunda cuestión es que la mejoría macro está lejos de ser percibida por la sociedad andaluza, en tanto que el paro sigue siendo la principal preocupación, pero si continúa este ritmo es muy probable que mejore significativamente el consumo, algo que sería bueno para el crecimiento. En conclusión, la CTRA no está pensada para explicarnos la calidad del crecimiento actual, y por tanto se centra en la cantidad de crecimiento. Un +2,6% interanual es claramente un buen dato, que si es sostenible en el tiempo nos situaría en una excelente situación a comienzos de la próxima década. Pero esa necesaria sostenibilidad en el medio y largo plazo está muy cuestionada en tanto que se percibe cierta continuidad en el modelo económico que nos llevó a la burbuja de deuda y de activos.