23 de septiembre de 2015

Contabilidad Regional Trimestral de Andalucía. 2º Trimestre


La economía andaluza ha crecido un 3,2% interanual, siendo el crecimiento trimestral del +1,0%. El ritmo es bueno, aunque es probable que disminuya su velocidad en el segundo semestre del año. Los datos que se presentan son positivos en tanto que suponen una mejora respecto a trimestres anteriores, alejándonos de un crecimiento lento y con desempleo. Hay que matizar esto, no solo por el impacto laboral que está teniendo la crisis, si no que a falta de un modelo productivo diferente para los próximos años, la mejora manifestada durante el presente ejercicio puede estar cimentada en estímulos exógenos, y no tanto en la propia dinámica de la economía andaluza. Sirva como ejemplo que, según BBVA Research un descenso de los precios del crudo del 40% supone un incremento adicional del PIB andaluz del 1,3%. Otro estímulo externo es la política monetaria expansiva del BCE, la cuál ha provocado una depreciación del euro frente al dólar y un abaratamiento del crédito. En este caso, el servicio de estudios del BBVA estima que un descenso del 22% en la cotización EUR/USD respecto a 2014 supone un incremento adicional del +0,8% del PIB.


Entrando en el desglose de las distintas partidas que componen el PIB, comenzamos con las que mejor se están comportando, en concreto el consumo de hogares (+3,7%) y la Formación Bruta de Capital (+4,2%). Por su parte, las administraciones públicas han incrementado su consumo un +1,9%, gracias a un mejor comportamiento de la economía que les permite ingresar más, y al período electoral en el que nos encontramos. Las exportaciones han crecido un +0,5%, mientras que las importaciones lo han hecho un +1,2%. 


En el cuadro anterior se puede ver la evolución que ha tenido el PIB y sus componentes durante el último año y medio. La mejora del ritmo de crecimiento ha sido evidente en todas las partidas tanto de demanda como de oferta, aunque como ya se ha comentado es muy probable que la segunda parte del ejercicio sea algo menor en su crecimiento. La industria se ha comportado bien (+4,7%), la construcción registra un fuerte incremento (+5,8%) básicamente por los niveles históricamente bajos de su actividad que produce ese resultado estadístico, y el sector servicios que mantiene una tendencia por encima del 3,0%, algo que es positivo para el empleo.


En cuanto al PIB en términos corrientes, éste se situó en los 37.805 millones de euros durante el segundo trimestre. En este cuadro lo más destacable es el peso que tiene cada partida en la producción regional, y el reparto de la renta entre asalariados, beneficios e impuestos. En concreto, la remuneración total de los asalariados han subido un +7,9% interanual, mientras que los excedentes brutos de explotación y rentas mixtas han disminuido un -0,5% respecto al mismo trimestre del año pasado. Los impuestos netos suben un +7,7% lo que pone de manifiesto la mejora producida en la economía regional, consolidándose asimismo la recuperación de las rentas del trabajo respecto a los beneficios empresariales, la cuáles habían perdido peso en el conjunto de rentas durante la fase más intensa de la crisis. 



Respecto al empleo, la CRTA presenta un incremento del +6,3% en el número de puestos de trabajo totales generado durante los últimos doce meses, y en el caso de los asalariados, el aumento ha sido del +7,2%. Como ya se ha comentado en otras ocasiones, los datos de la contabilidad regional no reflejan la calidad del empleo generado, pero si la cantidad, y los datos en estos términos son buenos. 



En conclusión, los datos de la CRTA del segundo trimestre han sido buenos en tanto que se ha intensificado el ritmo de crecimiento. Las previsiones apuntan a una moderación para el segundo trimestre, y en concreto el servicio de estudios BBVA Research espera un crecimiento del +2,8% en 2015 y un +2,6% para 2016. El gráfico anterior muestra la contribución del saldo exterior al crecimiento del PIB regional. En concreto, se restan las exportaciones y las importaciones, y se calcula el impacto sobre PIB, y como se puede ver, ha sido negativa desde el primer trimestre de 2014, coincidiendo con la mejora económica general. Esto confirma en cierta manera que cuando la economía andaluza va mal, el saldo exterior mejora sustancialmente, mientras que cuando va bien, el saldo exterior empeora de forma intensa. También es cierto que el impacto está siendo menos intenso que en ciclos anteriores, por lo que es posible que se hayan producido cambios en las estructura productiva que consolidan una visión exportadora empresarial más activa. De todas formas, la demanda interna es la que está tirando de la producción, y por tanto es la locomotora que está tirando de la economía. 


Referencias:¹ Contabilidad Regional Trimestral de Andalucía. Segundo trimestre de 2015.