28 de noviembre de 2015

Índice de Precios de Consumo de Andalucía. 3º trimestre


Los precios han continuado cayendo en octubre en Andalucía un -0,8% en tasa interanual. La deflación ha sido una preocupación recurrente durante 2014, en tanto que un descenso de actividad y precios era un escenario posible y peligroso en ese momento. La reactivación del consumo y las medidas adoptadas tanto monetarias como fiscales, han alejado el fantasma de la deflación por ahora. Hay que tener presente que el descenso general de precios en la cesta de la compra de los consumidores andaluces durante estos últimos dos años, ha sido en gran medida resultado de la bajada de precios energéticos. Hay otro tema que también ha influido de forma importante, y es el efecto que las políticas de rentas puestas en marcha en 2012 están provocando sobre la contención de salarios, que evita que se trasladen a los precios. Ésto junto a niveles de baja inflación en nuestro entorno europeo son básicamente las causas de la situación actual.


En el gráfico anterior podemos ver la evolución de los precios de los productos energéticos y de los alimentos sin elaboración en Andalucía, las cuáles representan las partidas que mayor volatilidad introducen en el IPC general. Por ello se dejan fuera a la hora de ver cuál es la tendencia general de fondo de los precios de los bienes y servicios de consumo en un territorio. Como se puede observar, los productos energéticos han tenido un descenso del -13,6% respecto al mismo mes del año pasado, mientras que los alimentos sin elaborar han crecido un +2,8% en el mismo período. 




En este gráfico podemos ver la evolución de los precios en Andalucía desde 2002, y en él podemos apreciar como los precios crecen hasta 2012, y como a partir de ese momento se han mantenido estables. Si vemos la tasa subyacente -que descuenta el efecto de los precios de la energía y de los alimentos sin elaborar-, ésta crece el +0,9% en octubre, lo que encadena diez meses en terreno positivo. Esto aminora bastante la preocupación que existía sobre una fase prolongada de descenso de precios y actividad, tal como le viene sucediendo a la economía japonesa. 


En el cuadro de arriba se puede comprobar la caída general de precios durante 2013 y 2014 en todas la comunidades autónomas, y como continúa durante el presente ejercicio. Probablemente esto cambie para el año que viene y los precios pasen a crecer suavemente. Así lo pronostica el servicio de estudios BBVA Research en su último informe de situación de Andalucía, que espera un crecimiento en el IPC regional del +0,3% y +1,3% en 2015 y 2016 respectivamente. Para el IPC subyacente pronostica el +1,3%y +1,2%, una vez que el efecto del descenso de los precios energéticos desaparezca, y disminuya la presión del resto de elementos comentados al principio. 


En conclusión, los precios han permanecido en negativo durante estos dos últimos años, lo que ha generado una preocupación justificable. Se espera que esto cambie para el próximo ejercicio en el que el IPC comenzará a crecer suavemente, debido a las medidas monetarias puestas en marcha y a la dilución de los efectos que la cotización del petróleo ha tenido en el nivel general de precios de la región. De todas formas, hay que tener presente que el nivel de precios se vigila a nivel comunitario, y en concreto lo realiza el Banco Central Europeo para todos los miembros que comparten el euro. Las herramientas monetarias que posee un banco central son aplicable al conjunto del territorio donde convive la misma moneda, y por tanto el BCE no puede hacer políticas monetarias locales específicas en función de las necesidades que tenga cada territorio. Algo que deberíamos tener presente en el futuro es la conveniencia de intentar relacionar el comportamiento regional de los precios de bienes y servicios de consumo -también de los activos financieros y no financieros- con el del conjunto de la zona euro, para evitar lo sucedido en 2007 en el que un cambio de orientación monetaria del banco central provocó el shock financiero cuyos efectos todos conocemos.