30 de enero de 2016

Encuesta de Población Activa de Andalucía. 4º trimestre


Los datos de la Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre presentan un descenso de 197.400 parados menos durante 2015 y 83.600 parados menos que el trimestre anterior. Ha descendido en todos los sectores económicos, salvo en industria que crece un 3,5%, mientras que el sector servicios registra una reducción de 38.900 personas paradas menos (-10,2%), y el de primer empleo o con más de 1 año en paro ha descendido en 123.000 personas (-16,2%). Esto implica que la cifra de parado según la EPA se ha reducido en Andalucía un -14,1% interanual y un -6,5% intertrimestral, lo que muestra que la intensidad en la creación de empleo se está viendo reflejada en el descenso del número de personas que están en situación de desempleo.



El segmento de parados más vulnerable si tenemos en cuenta la edad se encuentra entre los menores de 25 años, y por tanto hay que prestar especial vigilancia a la evolución laboral de los jóvenes. Entre otras razones, porque Andalucía es uno de los territorios con mayor tasa de desempleo juvenil de la Unión Europea, y porque supone una pérdida importante de capacidad productiva de una parte de la población especialmente preparada, con el impacto personal y social que esto supone para su independencia financiera y económica, y la de sus familias. Desde el tercer trimestre de 2013, la tasa ha bajado en 11,8 puntos porcentuales, pero aún así se encuentra en un 55,4%, lo que pone de manifiesto el volumen excepcionalmente alto del desempleo juvenil andaluz.



En el cuadro anterior se detallan los principales resultados de la EPA de Andalucía del cuarto trimestre. Como se puede observar la evolución es positiva en todos los segmentos de la encuesta, con tasa interanuales que muestran la positiva dinámica de creación de empleo que registra la economía andaluza. Una reducción de 77.000 parados que llevaban más de dos años en situación de desempleo es una buena noticia, en tanto que son los que más posibilidades están de no tener cobertura de desempleo o de alguna otra prestación económica. Las personas paradas con más de 55 años también han registrado un descenso de 12.100, lo que también representa un buen dato en tanto que también es una población con riesgo de exclusión laboral.



En el gráfico anterior se presenta el comportamiento del empleo generado diferenciando el tipo de jornada y sector de empleo.  Ambos aspectos son de especial relevancia en la actual coyuntura económica y laboral, en tanto que el primero nos presenta el empleo que se genera a través de jornadas completas, y el segundo indica el nivel de empleo público que las administraciones mantienen en Andalucía, y que se dedican a prestar servicios y producir bienes públicos. Ambas cuestiones miden en cierta medida la calidad del empleo generado. Por tipo de jornada, la de tiempo parcial tiene una tendencia alcista desde 2012, muy influenciado por la falta de confianza de los empresarios en el entorno económico. Sin embargo, el empleo generado a tiempo completo ha comenzado a crecer desde 2014 y aunque mantiene un buen ritmo, todavía está lejos de los niveles precrisis. En cuanto al sector de empleo, la dinámica positiva que se percibe se ha visto reflejado en ambos sectores, destacando que el empleo público se encuentra por encima del registrado antes de la crisis. El empleo en el sector privado crece con fuerza pero registra 450.000 empleos menos que en 2007. 


En el cuadro se presenta las características más importantes de ocupación de la EPA de Andalucía del cuarto trimestre. Por centrarnos en los aspectos mencionados en el gráfico de arriba, el empleo generado en jornadas a tiempo completo ha crecido en 116.000 ocupados (+5,3%), mientras que el creado a tiempo parcial ha crecido en 21.600 empleos (+4,5%). Por su parte, el empleo público ha crecido en 29.900 personas (+5,7%), siendo el empleo privado originado del 107.600, lo que supone un incremento del +5,0%.



Continuando con la calidad del empleo creado durante el 2015, en el gráfico anterior podemos ver la evolución que han tenido los contratos indefinidos y temporales desde 2002. Como ya se ha indicado en otras ocasiones, el nivel de temporalidad laboral actualmente es menor que el registrado durante la fase expansiva del ciclo entre 2002 y 2008. Por su parte los contratos indefinidos han mostrado mucha mayor estabilidad tanto en número de ocupados como en el porcentaje sobre el total del empleo existente. 


Por último, en el cuadro adjunto se expone la coyuntura actual, y como se puede ver ha crecido el empleo tanto en el segmento de contratos indefinidos como en el temporal, siendo el primero de 81.800 empleos (+5,8%) creados en la región andaluza, mientras que en el segundo la cantidad ha sido de 50.300 empleos (+6,5%). Ha destacar el aumento en 32.700 empleos públicos indefinidos (+8,0%) respecto al mismo trimestre del año anterior, mientras que el empleo público temporal desciende en 2.700 personas (-2,3%).

En conclusión, la EPA es una herramienta muy útil para conocer la estructural laboral española y andaluza, y la dinámica que presenta la coyuntura actual. También es una de las estadísticas más utilizada a la hora de justificar cualquier tipo de opinión, ya sea a favor o en contra de la actual etapa de crecimiento económico y de empleo. Ya se ha comentado en otras ocasiones que salir de una crisis económica y financiera como la que hemos padecido, y en un entorno internacional muy deteriorado como el que padecemos actualmente, complica mucho el camino de la recuperación, y por tanto hay pocas alternativas realistas a la hora generar un círculo virtuoso de creación de empleo, crecimiento del consumo y mejora de la inversión. En definitiva, dentro de la actualidad social y política, hay planteamientos económicos que aunque puedan resultar razonables y justos son poco realistas. Y es que por desgracia, muy probablemente de la crisis se salga generando mucho empleo de baja calidad, que posteriormente y si se desarrollan bien las líneas estratégicas que ya conocemos, se termine revertiendo dicha dinámica, hacia un empleo más estable y con una distribución más equilibrada de la renta.