14 de febrero de 2016

Situación del sector exterior de Andalucía en 2015

La economía andaluza está inmersa en un proceso de cambio debido a la catarsis que ha impuesto la crisis económica y financiera padecida. Como se ha comentado en otras ocasiones, el sector exterior es un elemento esencial para testar el cambio de modelo productivo que tanto se persigue desde el ámbito público. Como se puede ver en el gráfico adjunto, las exportaciones se han comportado relativamente bien durante la crisis, fundamentalmente porque las empresas han tenido que buscar mercados nuevos para sus productos, una vez que el mercado interior no era capaz de absorber la capacidad productiva instalada. Las importaciones por su parte han tenido un comportamiento similar a la evolución del PIB, en gran medida porque una gran cantidad de productos importados son para consumo interno regional. Según los datos de la Contabilidad Regional Trimestral de Andalucía, el PIB andaluz creció durante el tercer trimestre de 2015 un +3,6% interanual, mientras que las exportaciones lo hicieron un +3,2% y las importaciones un +3,8%. De todas formas, la mejora observada en las exportaciones presenta un fuerte contraste actualmente, en tanto que la exportaciones de bienes se han comportando mal durante el año pasado, mientras que los servicios asociados al turismo han tenido un resultado excelente.


Las exportaciones andaluzas de bienes y servicios frenó su ritmo de crecimiento a comienzos de 2015, algo que creó preocupación en tanto que no es conveniente volver a centrar la producción hacia el consumo interno, una vez que la economía comience a mejorar. Hay que tener en cuenta que una forma de atemperar los ciclos es precisamente diversificando los mercados hacia donde se dirige los bienes y servicios que produce la región. Incluso es conocido el mejor comportamiento laboral en cuanto a la calidad y cantidad de empleo generado de las empresas que tienen una vocación exportadora, ya que al necesitar de personas más cualificadas y preparadas, mantienen mejor la estabilidad en el empleo y retribuyen mejor que las empresas que tienen un mercado objetivo interno. El comienzo de año no fue positivo (-0,1%) pero posteriormente ha ido cogiendo ritmo, y se ha pasado de un +1,0% en el segundo trimestre al +3,2% del tercero, lo que haría cerrar el año en una tasa de crecimiento parecida a la del conjunto de la economía.

Hasta ahora hemos visto las exportaciones totales de la economía andaluza, que suman los bienes y servicios exportados. En el gráfico adjunto podemos ver la evolución de las exportaciones de bienes al exterior exclusivamente, y como el último dato mensual disponible de noviembre ha cerrado con el -5,3% interanual, lo que dibuja un mal final para el cierre de 2015. Las exportaciones acumuladas hasta noviembre han sido de 22.838 millones de euros, lo que supone un descenso del -5,7% respecto al mismo acumulado del año anterior. La tasa de cobertura se situó en noviembre en el 99,7% de lo importado, mientras que en términos acumulados la tasa ha sido del 104,6%, lo que representa una mejora importante respecto al comportamiento histórico de la cobertura de las importaciones regionales. A falta de los datos de cierre de diciembre, al año pasado va a cerrar probablemente con un peor resultado que 2014 en el cómputo anual.

Respecto a las importaciones de bienes, el escenario es diferente en tanto que el año 2015 presenta descensos interanuales en todos los meses de la serie hasta noviembre. De hecho ese mes se ha reducido el -6,1% las compras de bienes al exterior, quedando el acumulado a noviembre en 24,475 millones de euros, lo que sitúa el descenso en el -13,9%. Esto se explica en gran medida por la importante reducción de la factura energética a causa del descenso internacional del precio del petróleo. Como ya sabemos, la dependencia de la economía española y andaluza de este tipo de importaciones es muy alta, y por tanto la reducción de los costes de la energía importada ha tenido un gran efecto sobre el crecimiento, y sobre los costes de producción de la industria y del conjunto de la economía.  Por tanto, el significativo descenso que se aprecia no ha sido provocado por una reducción del consumo privado o de los bienes de inversión, algo que sería una mala noticia, sino por el abaratamiento de la principal fuente de energía primaria que importamos.

En el gráfico se presentan las exportaciones de bienes por comunidades autónomas, y como Andalucía está en la cuarta posición del ranking exportador con 22.838 millones de euros, representando el 9,9% del total de las exportaciones acumuladas hasta noviembre de 2015. La comunidad que más exporta con diferencia es Cataluña con 58.747 millones de € (25,5%), seguida de la Comunidad Valenciana con 26.025 millones de € (11,3%), y la Comunidad de Madrid con 25.948 millones de € (11,3%). En cuanto al comportamiento de las ventas al exterior respecto al 2014, Andalucía pierde un -5,7%, mientras que Cataluña crece un +6,0%, la Comunidad Valenciana un +15,4%, y la Comunidad de Madrid un +1,0%. Dentro del conjunto de CCAA, la región andaluza es la que peor resultado ha obtenido, en gran medida por la reducción importante de las exportaciones de productos minerales (-36,0%), grasas y aceites animales o vegetales (-4,9%) y otras partidas (-23,8%), que no ha sido compensado con el incremento de otras partidas exportadoras.


Las importaciones de bienes por comunidades autónomas por su parte presenta un perfil parecido al de las exportaciones, sólo que Andalucía sube un puesto en el ranking. Las importaciones acumuladas ascendieron a 24.475 millones de €, lo que supone el 9,7% del total importado hasta noviembre. La comunidad que más importa es Cataluña con 69.976 millones de € (27,7%), seguida de la Comunidad de Madrid con 52.242 millones de €. Las compras al exterior se han reducido en este período un -13,9%, y junto con el País Vasco (-3,3%) son las únicas que han reducido sus importaciones. En Cataluña crecen un +5,7%, en la Comunidad de Madrid un +15,0%, en la Comunidad Valenciana un +11,8% y en Galicia un +3,5%. Por tanto, en el conjunto de año Andalucía y País Vasco son las dos comunidades que han reducido sus intercambios con el exterior, y en concreto en el caso andaluz, ha sido debido a los 5.389 millones de € (-29,0%) menos en importaciones de productos minerales, que es donde está incluida la partida del petróleo.

Dentro del sector exterior, los flujos de inversión bruta exterior es un indicador de gran relevancia a la hora de conocer la estructura y la coyuntura del interés inversor extranjero en la comunidad andaluza. Los datos disponibles hasta 2014 indican que en 2014 se recibió 265 millones de € (1,4% del total) de inversión exterior, mientras que Cataluña recibió 3.028 millones de € (15,8% ), la Comunidad Valenciana 820 millones (4,3%), el País Vasco 1.407 millones (7,3%), Asturias 487 millones (2,5%), las Islas Baleares 269 millones de € (1,4%), y la Comunidad de Madrid 9.911 millones de € (51,6%). Exceptuando este último caso, cuya capitalidad provoca que se centralicen las inversiones extrajeras en el país, el interés inversor por la Comunidad de Andalucía en general es escaso, produciéndose un descenso del -23,1% en 2014 de las inversiones destinados a la región, mientras se incrementaron un +13,8% en el conjunto del país. El máximo inversor se produjo en 2010 en el que se destinaron 1.234 millones de € (10,0%) de las inversiones exteriores en nuestro país. En general, es un aspecto que debe mejorar en tanto que el peso de la comunidad andaluza en el PIB, población y volumen comercial es superior al peso que ha tenido históricamente en el reparto de las inversiones exteriores. Aún así, hay que matizar que los datos están sesgados en tanto que, como se ha comentado anteriormente, es muy posible que las empresas extranjeras que deciden invertir en España lo hagan a través de empresas domiciliadas en Madrid.

Los flujos comerciales inter-regionales han tenido un comportamiento similar al de las exportaciones. Andalucía ha exportado al resto de comunidades autónomas un total de 6.670 millones de € durante el tercer trimestre del año pasado, lo que ha supuesto un descenso del -5,8% interanual, y del -4,9% trimestral, por lo que el 2015 no está siendo un buen año para el conjunto de los flujos comerciales exteriores de la región. Hay que tener en cuenta que el total de flujos comerciales inter-regionales en España ha crecido un +0,5% interanual y un -4,4% trimestral. Si comparamos la dinámica del comercio inter-regional de las distintas comunidades autónomas, se puede comprobar que Andalucía es la que peor comportamiento ha tenido durante el último año, por lo que el despegue que se produjo durante la fase inicial de la crisis se ha desinflado durante la fase de recuperación en la que estamos inmersos. Es evidente que con los datos disponibles, es preocupante comprobar que el cambio de paradigma económico deseado en Andalucía no se está viendo reflejado en la exportación de bienes.


Como ya hemos comentado al principio, para explicar el buen comportamiento de las exportaciones que refleja la CRTA, hay que tener en cuenta que en dicha partida se agrupa la suma de los bienes y servicios exportados por la comunidad andaluza. Pues bien, en el gráfico adjunto podemos ver como se ha comportado el turismo en nuestra región durante 2015, y como éste ha crecido en el último trimestre del año un +12,0% interanual, situándose el número de turistas en 5.104.240. El acumulado del año ha cerrado en casi 26 millones de turistas, lo que ha supuesto un incremento del +8,2% respecto al año 2014.  También se puede ver como el gasto medio diario ha sido superior claramente, con lo que se ha conseguido una campaña turística muy positiva, que en parte se ha debido a los problemas que existen en otros destinos turísticos, pero también al buen comportamiento de la industria española del sector en general, y andaluza en particular. Por tanto es aquí donde radica la explicación del buen tono que reflejan las exportaciones andaluzas según la contabilidad regional.

En conclusión, los datos disponibles sobre el comportamiento del sector exterior de la economía andaluza en 2015 muestran un buen comportamiento que le ha llevado a crecer el +3,2% interanual según la CRTA, aunque el comportamiento de los flujos comerciales de bienes y servicios han sido diferentes según la partida que se analice. Las exportaciones de bienes y el flujo inter-regional se han reducido durante 2015, al igual que lo has hecho las importaciones, esto último debido en gran medida al componente energético de la partida. Andalucía se ha comportado peor en este tipo de exportaciones que el resto de comunidades autónomas, por lo que es un dato preocupante, ya que la evolución de las ventas al exterior de productos es un elemento fundamental en el cambio de modelo productivo y económico que se persigue. El mal comportamiento de las exportaciones de bienes citado se ha visto compensado por la evolución muy positiva de la campaña turística, que ha conseguido incrementar tanto el número de turistas que visitan la región, como el gasto medio que realizan. Solo queda insistir en la importancia que para el empleo regional y la mejora de las rentas puede suponer un nuevo modelo productivo orientado a la exportación, tanto exterior como inter-regional.